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Dos legionarios intentan secuestrar un avión en Fuerteventura

Santa Cruz de Tenerife

Dos legionarios del tercio Don Juan de Austria, en la isla de Fuerteventura, fueron detenidos tras amenazar a la tripulación de un avión de la compañía Binter de provocar una explosión en el aparato si no eran trasladados a Barcelona. O. L. S. y J. O. F., naturales de esta última provincia, estaban "fuertemente drogados", según declaró ayer a este periódico, Juan Ruiz, director del aeropuerto de Puerto del Rosario (Fuerteventura), donde ocurrió el suceso.El incidente se produjo a las 22.15 del pasado lunes, tras tomar tierra en dicho aeropuerto el citado aparato de la compañía interinsular Binter que había efectuado vuelo 238 entre Gran Canaria y Fuerteventura. Dos operarlas de una empresa de limpieza se alarmaron al descubrir a los dos individuos ocultos entre unos árboles de los jardines del edificio terminal.

Los desconocidos llegaron a acosar a una de las mujeres, pero los dos huyeron, tras ser sorprendidos por un empleado de Iberia, y se dirigieron a continuación hacia la pista, donde estaba estacionado el avión, que acababa de aterrizar.

Los legionarios, que vestían de paisano e iban desarmados, se dirigieron al pie del aparato y uno de ellos subió atropelladamente, empujando a alguno de los pasajeros que descendían del mismo. El asaltante tomó como rehén a una azafata y amenazó con hacer explosionar una supuesta bomba. "Todo ocurrió en pocos minutos, pues los dos jóvenes fueron reducidos con facilidad", indicó el director del aeropuerto.

Momentos de tensión

Miembros de los servicios de vigilancia del aeropuerto, con la colaboración del propio comandante del avión y de algunos empleados de Iberia y Binter, detuvieron a los dos legionarios y los entregaron a la policía, que los condujo a la comisaría de la capital, donde fueron interrogados.A pesar de que ninguno de los dos individuos portaba arma alguna, originaron momentos de incertidumbre y tensión cuando advirtieron que estaban dispuestos a volar el avión si no eran trasladados a Barcelona. Sólo algunos pasajeros fueron testigos de los hechos, ya que la gran mayoría había descendido del aparato por otra puerta.

Los dos legionarios acababan de disfrutar de un permiso y, al parecer, se resistían a reincorporarse al citado cuerpo militar. El director del aeropuerto indicó que había ordenado la apertura de una investigación para determinar cómo lograron acceder a la pista los frustrados secuestradores.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de agosto de 1991