Jesús Gil ordena derribar la casa de su antecesor en la alcaldía de Marbella
Las excavadoras municipales derribaron en la madrugada de ayer la vivienda del ex alcalde de Marbella, el socialista Francisco Parra, cumpliéndose así la anunciada orden del nuevo alcalde de la ciudad, Jesús Gil. La casa, considerada en ruina inminente por los técnicos municipales, se encontraba fuera de la ordenación vial del eje principal de Marbella y con un expediente de expropiación iniciado en 1983. El derribo se produjo después de que el primer teniente de alcalde, Pedro Román, ordenara el inmediato desalojo.
El primer teniente de alcalde, que hizo efectiva la orden dictada por Gil, señaló que el edificio, de dos plantas, representaba "un peligro inminente" para sus ocupantes. La demolición, que duró unas dos horas, se inició después de medianoche. Unas 500 personas se congregaron en la zona para presenciar las obras.
La vivienda, propiedad de Parra y sus hermanos, estaba habitada por su ex mujer y por sus hijos. Según Pedro Román, el Ayuntamiento prefirió "pactar" el desalojo con la ex mujer del alcalde y con los inquilinos que ocupaban la vivienda. Sin embargo una sobrina del ex alcalde, Ana Parra, "mostró su oposición" a abandonar la casa, según Román, por lo que debió ser desalojada por la policía.
El ex alcalde, Francisco Parra, presentó ayer una denuncia en la comisaría de policía por el derribo de su vivienda. Parra calificó de "acto vandálico y aberrante" la demolición.


























































