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El MOMA celebrará el centenario del nacimiento de Miró con una antológica

El Museo de Arte Moderno de Nueva York (MOMA) prepara una gran exposición antológica de Joan Miró con motivo del centenario del nacimiento del pintor catalán. La muestra se inaugurará en octubre de 1993, tras las exposiciones que anteriormente se habrán celebrado en el Centro de Arte Reina Sofía de Madrid y la Fundación Miró de Barcelona. Los tres centros han coordinado sus actividades y colaboran prestándose sus respectivos fondos, aunque cada una de las exposiciones será diferente. El director general del museo neoyorquino, Richard E. Oldenburg, explicó ayer que "la exposición que realizará el MOMA constará de 325 obras, de las que 175 serán pinturas".El museo neoyorquino quiere celebrar el centenario del nacimiento de Joan Miró (20 de abril de 1893) con una gran antológica que recoja las diversas etapas en la trayectoria del artista. Por ello, el museo ha preparado una exposición que recogerá ejemplos representativos de las distintas técnicas utilizadas por el artista, en gran parte pertenecientes a los nutridos fondos del propio MOMA, además de piezas de otras colecciones públicas y privadas de todo el mundo. La antológica del museo de Nueva York cuenta con un presupuesto valorado en dos millones de dólares (alrededor de 225 millones de pesetas al cambio actual), que tendrá que financiarse mediante el patrocinio privado.

Las grandes exposiciones del centenario se celebrarán en Madrid, Barcelona y Nueva York, ya que las obras más importantes del pintor estarán presentes en ellas y será difícil organizar otras muestras alternativas.

A principios de año se inaugurará la exposición en el Reina Sofía, centrada sobre todo en la época de las Constelaciones y con un número de piezas más reducido. El 20 de abril, coincidiendo con la fecha del centenario, se inaugurará una exposición en la Fundación Miró de Barcelona. En esta ocasión se tratará de una gran, antológica con alrededor de 200 piezas, centrada en la pintura y los dibujos del pintor, que ocupará todos los espacios del centro. Para esta exposición se contará con las 30 piezas de Miró de las que dispone el MOMA, así como con otras obras de colecciones privadas o públicas.

"Ninguna de las tres exposiciones será exactamente igual, dependiendo de los fondos de cada centro, aunque habrá piezas que estarán presentes en las tres", indicó Richard E. Oldenburg.

El director del MOMA participó ayer en Barcelona en el homenaje a Arthur DrexIer, antiguo director del departamento de Arquitectura y Diseño del MOMA y uno de los principales impulsores de la reconstrucción del pabellón Mies van der Rohe en Barcelona. La Fundación Mies van der Rohe, entidad organizadora del homenaje, colocó una placa a la memoria de Drexler en el pabellón. Oldenburg valoró especialmente la labor que realizó Drexler, fallecido en 1987, en la creación del archivo Mies van der Rohe del MOMA, que reúne más de 20.000 documentos sobre la obra del arquitecto alemán.

Exposición de Tàpies

El viaje del director del MOMA se ha centrado en los actos de homenaje a Drexler aunque también ha aprovechado su visita a Barcelona para concretar los detalles de la exposición sobre el centenario de Miró y, mucho más cercana en el tiempo, la exposición de grabados de Antoni Tápies, organizada por el museo neoyorquino para el mes de mayo de 1992. El lenguaje de Antoni Tápies: grabados y libros ilustrados, es la primera monográfica que dedica el MOMA al pintor catalán y se organiza con la colaboración de la Generalitat de Catalunya y la Fundació Antoni Tápies.Richard Oldenburg, de 57 años, ejerce como director del MOMA desde 1972 y entre sus prioridades para los próximos años figuran la ampliación del espacio de exposición del museo, bien en el mismo centro o en otro lugar, para poder exhibir de forma completa las colecciones del arte de los últimos años.

"El otro gran objetivo es la ampliación de la gama de público que visita el museo", indicó. "Tradicionalmente, nuestro público es gente de clase media o clase alta, pero en una ciudad como Nueva York, en la que hay tal diversidad de razas, grupos sociales y nacionalidades, una de nuestras prioridades más urgentes es conseguir que todos estos colectivos que nunca visitan el museo puedan acceder a él".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 26 de junio de 1991