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Baker apoya en Belgrado la unidad de Yugoslavia

El secretario de Estado norteamericano, James Baker, transmitió ayer en Belgrado a las autoridades yugoslavas un claro mensaje del Gobierno estadounidense ante la crisis del país balcánico: "Apoyamos la democratización, la protección de los derechos humanos, la integridad territorial y la conservación de Yugoslavia". Anoche, tras diez horas de e onversaciones, declaró que persiste su temor a un colapso y guerra civil en Yugoslavia.Baker se entrevistó por separado con el primer ministro, Ante Markovic; el de Exteriores, Budimir Loncar, y con los seis presidentes de las repúblicas. Estados Unidos "no reconocerá la independencia de Eslovenla, ni apoyará las acciones unilaterales", precisó Baker, a sólo cinco días de la proclamación de la independencia eslovena. Dimitrij Rupel, ministro de Exteriores esloveno, miembro de la delegación de esta república que tuvo ayer por la tarde sus 30 minutos de audiencia con Baker, comentó: "Hubo cambio en la política americana. Ahora demuestra una mayor inclinación hacia Serbia que hacia Croacia y Eslovenia". La presidencia eslovena rechazó ayer toda responsabilidad en "la desintegración de Yugoslavia".

Baker prometió ayuda y apoyo a Yugoslavia, sierripre y cuando se mantenga el diálogo entre las repúblicas y no se use la fuerza. Baker afirmó que tenía mensajes diferentes para los distintos presidentes de las repúblicas. La delegación norteamericana recibió en el hotel Hvatt a tres dirigentes políticos aíbaneses de Kosovo: Ibrahirri Rugova, Veton Surol y Adem Demaqui.

La visita extraordinaria de Baker, que fue "dedicada exclusívamente a la crisis yugoslava", según Budimir Loncar, coincidió con el discurso del primer ministro Ante Markovic ante el Parlamento federal. Markovic propuso una plataforma de convivencia basada en la unidad económica, la unidad de defensa y de política exterior, y advirtió que se tomarían medidas -sin precisar cuáles- contra el secesionismo. Croacia y Eslovenia tienen ya sus propios ejércitos. El primer ministro criticó los "cuerpos armados ilegales" y la "masiva distribución de armas entre la población civil".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 22 de junio de 1991