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Aznar pactó con Hormaechea para evitar que se acrecentara la escisión en el PP de Cantabria

El presidente del Partido Popular, José María Aznar, decidió pactar con Juan Hormaechea -seis meses después de haber promovido una moción de censura contra éste por sus insultos a Manuel Fraga, Isabel Tocino y otros dirigentes del PP- para poner término a la eficaz estrategia de Hormaechea de arrebatar militantes, alcaldes y votantes populares, que amenazaba con desguazar al PP, según un estrecho colaborador de Aznar. El pacto ha motivado ya la inmediata dimisión de la vicepresidenta del PP de Cantabria, Elena García Botín.

Mientras Aznar ha considerado más importante ofrecer a la opinión pública el "balance equilibrado" de seis gobiernos autonómicos de centro-derecha frente a ocho del PSOE, según sus propios colaboradores, la vicepresidenta de este partido en Cantabria, Elena García Botín, ha preferido dimitir para ser "coherente"con la reppulsa proclamada por el PP en la campaña electoral hacia cualquier pacto con Hormaechea.El gesto de Elena García Botín arrastra el simbolismo de una veterana figura de la derecha cántabra, afiliada a Alianza Popular desde 1977, ex diputada en Cortes y sobrina del ex presidente del, Banco de Santander, Emilio Botín. Aunque ayer rehuyó explicar sus discrepancias, cuando el pasado viernes percibió el firme propósito de Rodolfo Martín Villa de llegar, por encargo personal de Aznar, a un acuerdo con Juan Hormaechea, promotor de la Unión para el Progreso de Cantabria (UPCA), Elena García Botín realizó un alegato sobre la necesidad de que los partidos recuperen credibilidad ante los ciudadanos; un objetivo al que en modo alguno contribuía, en su opinión, la alianza con Hormaechea.

[Cuando Aznar conoció ayer su dimisión, le restó trascendencia política, apeló a que -los electores cántabros han dado una mayoría clara de centro-derecha" y ante las alusiones a que su partido ha perdido la dignidad al pactar con Homaechea, retó. "El que diga eso que me mire a la cara, a ver si se atreve a decírmelo". Aznar subrayó que se deben cumplir los mandatos de la ejecutiva del partido, Informa la agencia Efel.

Pero la contradicción entre los compromisos adquiridos por los candidatos del PP en las elecciones municipales y autonómicas del pasado 26 de mayo y la decisión de Aznar ha suscitado también la indignación en varios cargos electos. El número dos de la candidatura popular para el Parlamento cántabro, Francisco Rodríguez, ya ha anunciado que muy probablemente no votará a favor de la investidura de Juan Hormaechea como presidente de la comunidad autónoma. En Santoña, el PSOE ha conseguido inesperadamente la alcaldía al optar los concejales populares por votar a su candidato en vez de sumar sus votos a los de UPCA para formar un gobierno de coalición. En el Ayuntamiento de Castro-Urdiales ocurrió otro tanto, frente a lo previsto en el pacto del PP con Hormaechea, al votar los concejales populares y los de UPCA a sus respectivos cabezas de lista.

En Madrid, la diputada por Cantabria Isabel Tocino no ocultó tampoco su enojo. Tras señalar que acata la decisión de Aznar "por disciplina", manifestó que ella se ha esforzado por evitar que "personajes de este tipo" [en referencia a Hormaecheal estén al frente de ayuntamientos o gobiernos autonómicos, y aseguró que no ha vuelto a intervenir en la vida del PP de Cantabria desde que así se lo pidió la dirección nacional de su partido, según relató a Europa Press. Tocino confió, con ironía, en que la gestión de Hormaechea sea "mucho más eficaz" tras afiliarse al PP y aplicar el programa electoral de este partido.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 17 de junio de 1991

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