Funeral por el guardia asesinado
El funeral por el guardia civil, Ricardo Couso, asesinado a tiros el jueves en el Valle de Trápaga (Vizcaya), se celebró ayer en Bilbao en un ambiente dominado por las escenas de dolor de sus familiares. El féretro fue despedido con aplausos y gritos aislados de solidaridad con José Amedo y de petición de libertad para el golpista Antonio Tejero. El director general de la Guardia Civil, Luis Roldán, afirmó tras el funeral que "la historia del pueblo vasco juzgará a quienes apoyan a ETA". La viuda y los hijos del guardia asesinado recorrieron a pie el trayecto entre la capilla ardiente, instalada en el Gobierno Civil, y la cercana iglesia de los padres Agustinos. El llanto y los gritos de dolor de los familiares fueron constantes hasta el fin de la ceremonia religiosa.


























































