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Violencia en Punjab, mientras Assam celebra sin incidentes los comicios

El asesinato de candidatos electorales y ciudadanos indiscriminados continúa en Punjab, donde los terroristas sijs han matado a 100 personas en lo que va de mes. Mientras, en el otro extremo de la India, en Assam, el alto el fuego unilateral decretado por el Frente Unido de Liberación de Assam (ULFA) permitió la celebración sin incidentes de las elecciones para las Asambleas local y nacional.

"La falta de disciplina dentro del movimiento libertarlo sij es lo que origina el elevado número de muertes. La organización del ULFA, por el contrario, está perfectamente estructurada. de la cabeza a las unidades de base y no permite acciones desordenadas o individualizadas de algunos de sus miembros", dice a este periódico una fuente cercana al ULFA. La fuente asegura que existen contactos entre el frente assamí y el sij, que "se identifican. en la lucha común contra la explotación india".A las siete de la mañana de ayer, cuando se abrieron los colegios electorales de Guwahati, capital de Assam, ya estaban formadas las colas de votantes. Jagat Hazarila, de 27 años, afirma, después de depositar su voto, que no está a favor de la lucha armada porque los assamíes son gente pacífica, pero "sí de los principios defendidos por el ULFA de desarrollo económico e independencia del poder central".

"Es impresionante el apoyo popular que tienen", señala D. N. Vezboruah, director del diario The Sentinel, al referirse a que la "necedad" con que el Gobierno indio trata el problema de Assam ha servido únicamente para aumentar la credibilidad de la guerrilla entre la población.

Una bicliceta, un elefante, un paraguas, un quinqué, una moto..., así hasta 26 diferentes símbolos representan a los partidos políticos y a los independientes que se presentaron a las elecciones. "Si el pueblo supiera leer, no haría falta recurrir a esta simbología", señala el candidato independiente Bijoy Kumar.

Un enorme dispositivo de seguridad, compuesto por fuerzas militares y paramilitares, fue desplegado en torno a los colegios electorales. Conforme transcurrían las horas y el sol se hacía más insoportable, los votantes dejaron de acudir a las urnas, la ciudad se fue quedando vacía y sólo las patrullas circulaban sobre el asfalto ardiente.

"El mayor problema de Assam es la población. Somos un Estado muy pequeño y no podemos absorber la oleada de refugiados llegados de Bangladesh, ni la continúa inmigración de indios de otros Estados, especialmente de Bengala y de Bihar", afirma Mohim Sarmeh. Según este estudiante de 22 años, "lo más positivo del ULPA es su intento de crear una identidad común entre todas las etnias y tribus assamíes".

La primera fase de las elecciones en Assam se celebró el día 6 y tampoco hubo incidentes. La gente asegura que ha acudido a votar sin medio y con la esperanza de que pueda formarse en Guwahati un Gobierno fuerte.

Quejas militares

El Gobierno de Assam fue destituido por el Gobierno central en noviembre pasado, y desde entonces la Administración depende de Nueva Delhi y el Ejército ha recibido poderes especiales para luchar contra la insurgencia. "El Ejército no ha hecho más que cometer atrocidades y aumentar la solidaridad entre los assamíes", afirma Sanjin Bhardi. El mayor del Ejército indio Anil Bhat también se queja de que sea a los militares a los que "les toca siempre hacer el trabajo sucio de los políticos". Desde noviembre han detenido a unos 3.000 jóvenes, de ellos sólo un centenar son auténticos miembros de la guerrilla armada.

Los resultados de los comicios no se conocerán hasta el día 16, ya que los votos no se contabilizarán hasta que no se hayan celebrado en todo el país, cuyas últimas fases están previstas para los días 12 y 15, con excepción de Punjab, donde si finalmente hay elecciones serán el día 22.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 9 de junio de 1991

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