Educando el oído
Hay institutos que, dentro de una línea pedagógica innovadora de adaptación de sus alumnos al medio, preparan a los hombres y mujeres del mañana para la supervivencia en la sociedad actual les ponen a los niños, durante el recreo, música a toda pastilla por unos altavoces.Bienvenida sea esta iniciativa, que les hará asociar para siempre descanso y diversión con los hits de la música discotequera más actual, sin la cual pocas actividades pueden realizarse. Los niños, así preparados, resistirán un trayecto, por ejemplo, Madrid-Barcelona en tren, con ocho horitas de inexorable pun pun pun pun; viajes en autobús con la emisora preferida del conductor a un volumen suficiente para que acalle el ruido del tráfico; estancias en salas de espera de índole diversa; atracciones de feria; safaris (¡qué aburridos los sonidos de los animales!); piscinas; grandes y pequeños almacenes; playas, y todos esos lugares a los que uno no va a oír música.- Emilia Enríquez.


























































