Caballero solitario

Arafat tiene buenas razones para querer a Francia, ya que acude en su socorro en los momentos difíciles y raramente le decepciona. Y aun hoy le ayuda a salir de la cuarentena diplomática en la que se encerró con su apoyo ciego a Sadam Husein durante la crisis del Golfo. Roland Dumas, que siempre ha sentido debilidad por el jefe de la OLP, se ha entrevistado con él en Trípoli. (...)El jefe de la diplomacia francesa es el primer dirigente occidental en reanudar el diálogo con el patrón de la OLP desde la guerra de Kuwait. Para Francia, Arafat sigue siendo un interlocutor inevitable. (...) Si se apresura en dialogar de nuevo con él es porque desea, a cualquier precio, estar presente en el Próximo Oriente en un momento en que EE UU promueve nuevas maniobras diplomáticas entre Israel y sus vecinos árabes. (...) París asegura que no quiere complicar la tarea del secretario de Estado de EE UU, James Baker, que intenta estos día vender a las partes en conflicto un proyecto de conferencia regional sobre la cuestión palestina. (...) A diferencia de Washington, Francia es partidaria del advenimiento de un Estado palestino mientras acepte el derecho de Israel a vivir de forma segura. (...) Lo cierto es que el encuentro de Trípoli no sólo irritará a los israelíes. ¿Acáso no acordaron los europeos recientemente mantener el hielo en sus relaciones con la OLP? Pero Francia ha preferido, al servicio de la paz, actuar de nuevo como caballero solitario.

, 23 de abril

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 23 de abril de 1991.

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