Balance muy pobre
El festejo taurino más largo de la historia de la plaza de toros de la Real Maestranza de Sevilla se ha saldado -a falta de la último corrida, celebrada ayer-, con un balance muy pobre: sólo tres orejas (Espartaco Chico, Pedro Castillo y Espartaco) se han cortado a un total de 96 toros. En el espectáculo de rejoneo y en la corrida de novillos que completaban los carteles, el balance de trofeos'dobló el logrado por los matadores de alternativa a lo largo de 17 tardes. El novillero Finito de Córdoba y el rejoneador Ginés Cartajena lograron dos orejas en los festejos matinales que tuvieron lugar en la Feria de Abril. Paco Ojeda, Antonio Manuel Punta, Rafi Camino y Fernando Cepeda escucharon avisos. Cepeda fue avisado por tres vece en un solo toro -que era so brero de El Torero, lidiado e día 11- y se lo echaron al corral.A la deslucida actuación de los matadores se ha unido la lamentable presencia de los as tados, la mayoría inválidos e incluso bastantes de ellos, chicos. Doce toros y un novillo fueron devueltos al corral a causa de su invalidez. Como muestra más fehaciente y la mentable del ganado que, en general, se ha lidiado en la feria valgan los encierros presentados por Ramón Sánchez y Gabriel Rojas. Desiguales de presentación e inválidos los del primero, y mal presentados, flojos, muy chicos e inservibles los de Rojas. Ni siquiera la corrida de Eduardo Miura, el pasado domingo, aportó casta o buena salud al ganado exhibido en la feria, aunque sus toros fueron grandes y tres rebasaron los 600 kilos de peso.
Emilio Muñoz y Pedro Gutíerrez Moya, Niño de la Capea, resultaron cogidos de gravedad, ambos durante la lidia de sus primeros toros (12 y 15 de abril). Muñoz y Niño de la Capea han recibido recientemente el alta médica y preparan ya su regreso a los ruedos.


























































