Una cooperativa del Plan 18.000 pide pagos iguales al sueldo de los socios

Dos cooperativistas del Plan 18.000 han denunciado ante el Ayuntamiento "el engaño" que supone haber accedido a este tipo de vivienda subvencionada para que luego la cooperativa a la que pertenecen les exija que paguen este año la misma cantidad que acreditaron percibir anualmente. Por su parte, el Ayuntamiento ha abierto diligencias informativas para aclarar por qué les piden más de un millón de pesetas por una vivienda, cuyo terreno gratuito no se entregará hasta 1992.

La azafata Beatriz Romero y la profesora de EGB Laura Escribano han sido amenazadas de expulsión de la cooperativa COSO si no empiezan a pagar importes que superan el millón de pesetas. Laura Escribano acreditó ganar 1,2 millones de pesetas el pasado año. "De 2.200 cooperativistas sólo han protestado ellas", según Juan Carmona, presidente de la gestora TAU, contratada por la citada cooperativa y por otras ocho para el Plan 18.000.Laura Escribano considera que si el resto de los cooperativistas se pueden permitir pagar lo que les exigen es porque en realidad ganan más de lo que han asegurado. En el pliego de condiciones del Ayuntamiento Je Madrid se dice que a los cooperativistas no se les puede exigir más del 25% del sueldo mensual de "esfuerzo máximo" para la modalidad 2, a las que las denunciantes están acogidas.

Desviación de culpa

"Será una incongruencia de Plan 18.000, pero no soy yo sino el Ayuntamiento quien pide que ganen una determinada cantidad", explicó Miguel Ángel Moratalla, director constructor.La vivienda que pretende conseguir Laura Escribano tiene 78,8 metros, está en Arroyo del Fresno y se entregará en 1993 o 1994. De momento, según los cálculos de la cooperativa, le va a costar 9.818.680 pesetas.

El pasado 27 de marzo ya le pidieron 393.600 pesetas de aportación para la cooperativa 112.000 pesetas para TAU, mensualidades de 40.000 pesetas, una letra de 726.677 en julio y aceptar todas las condiciones que se pudieran exigir.

La solicitud de este dinero está justificada, según la gestora, porque hay que pagar "el proyecto, la. licencia de obra, la escritura, cánones de locales y viviendas, acometidas de servicios, el IVA y, el inicio de obra hasta que la caja de ahorros nos dé la hipoteca", según Moratalla.

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Las cooperativas Vitra (de Comisiones Obreras, con 650 pisos), PSV (perteneciente a UGT que tendrá casi 5.000 viviendas) y otras acordaron que hasta que no tuviesen notificada la adjudición definitiva del terreno no solicitarían a sus socios cantidades superiores a 200.000 pesetas

El consejero delegado de la Empresa Municipal de la Vivienda (EMNÍ), Ángel Aguirre, explicaba ayer: "Es chocante que a alguien le hagan pagar esa cantidad, pero no es totalmente Ilegal puesto que las cooperativas son soberanas y deciden el precio que deben exigir a los socios".

La gestora TAU recibe, sin distinción por tamaño de vivienda, 500.000 pesetas por gestionar cada uno de los 2.200 piisos; es decir, 1.100 millones, según explicó Moratalla.

Escribano quiere que las formas de pago sean más coherentes con los principios del Plan 18.000, que suponen facilitar que personas que no pueden acceder a una vivienda consigan ésta a través de la cesión de terrenos del Ayuntamiento a las cooperativas. Y considera exagerado que el coste inicial de la vivienda haya subido hasta casi los 10 millones cuando en el Ayuntamiento de Madrid le informaron que la cantidad máxima permitida inicialmente era de 5.397.460 más otros dos millones por la plaza de garaje.

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