El alcalde de Cercedilla culpa a los turistas de los perros asilvestrados
El alcalde de Cercedilla, Enrique Espinosa, culpó ayer a los veraneantes madrileños, "que no se quieren llevar a los perros a sus pisos porque molestan", del problema que se está encontrando en su municipio con el aumento de camadas de perros asilvestrados. "Los madrileños vienen a pasar el verano, se compran un perrito porque a sus hijos les hace gracia y a la hora de regresar se dan cuenta de que el animal es un engorro y lo sueltan", explicó Espinosa."Estoy dispuesto a acabar con estos animales sea como sea", dijo el alcalde, especialmente disgustado con la polémica originada desde que se dio a conocer el bando en el que permitía la organización de batidas de caza para acabar con los perros vagabundos.
"Si en un par de días el problema no se soluciona ejecutaré el bando con rapidez. Tengo la autorización de la Agencia del Medio Ambiente y una veterinaria de la Comunidad me ha dado la razón porque estos perros ya no son animales domésticos sino asilvestrados y están matando vacas y ovejas y ahuyentando la fauna", señala el alcalde. El primer edil de Cercedilla asegura contar con el apoyo de los ganaderos locales.


























































