La familia pide la reapertura del caso de las dos prostitutas asesinadas en Entrevías

El abogado Manuel María Boto Escamilla ha solicitado la reapertura de la causa judicial relativa al asesinato de las prostitutas María Francisca Pajares Maroto, de 22 años, y Ángeles Pérez Alcaide, de 21, que fueron halladas sin vida el 25 de abril de 1985 en el barrio de Entrevías. El crimen sigue sin aclararse, pese a que una drogadicta acusó a unos narcotraficantes.

El abogado, en nombre de la familia Pérez Alcaide, ha pedido al Juzgado de Instrucción número 31 de Madrid "poder ejercitar las acciones legales pertinentes en las diligencias previas" relativas al sangriento caso. Dichas diligencias se hallan actualmente en el archivo general por haberse acordado en su día el sobreseimiento provisional.Boto Escamilla solicita al juez poder personarse en el sumario como acusador particular y que se le dé vista de las actuaciones practicadas hasta el momento. El representante legal de la familia Pérez Alcaide ha manifestado que tiene especial interés en conocer el contenido de las declaraciones prestadas por la joven Enriqueta Arincón Silva, quien apuntó a unos traficantes de droga de Entrevías como presuntos autores del doble asesinato.

El letrado ha incorporado a su demanda una fotocopia de una información publicada en EL PAÍS del 6 de enero pasado, donde se hace referencia a la declaración de Enriqueta Arincón, que falleció el 13 de mayo de 1986, justamente un día antes de que tuviera que comparecer ante el juez para ratificarse en sus declaraciones contra los supuestos homicidas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 27 de febrero de 1991.

Se adhiere a los criterios de