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TRIBUNA

Las artillerías del conflicto

La artillería de campaña es un arma fundamental en el combate actual. "No arriesgues la vida de un hombre si puedes hacerlo con un proyectil" fue frase que no dejó de oírse en Vietnam. En el desierto tal afirmación recobra una importancia aún mayor.Por el lado de la fuerza multinacional aparecen los tres calibres comunes: 105, 155 y 203 milímetros. Los obuses de 105 milímetros -debería quedar claro de una vez por todas que el obús es el arma, no el proyectil, para no oír nunca más " caían obuses"- son los más ligeros y dotan a las unidades paracaidistas y de asalto aéreo, es decir, a las divisiones 82 y 101, a las que proporcionan apoyo a distancias próximas a los 20 kilómetros. Para apoyo a distancias superiores, la fuerza multinacional cuenta con grupos remolcados de 155 milímetros del tipo M-198, con alcances próximos a los 30 kilómetros. Una importante característica del M-198 su reducido peso, gracias al dominio que los norteamericanos tienen de la tecnología del aluminio, y sólo el tubo de la pieza es de acero. Cuando se ha de transportar material desde grandes distancias, como es el caso, los pesos son un factor fundamental.

'La pieza del siglo'

Las unidades acorazadas y mecanizadas recibirán apoyo de los obuses autopropulsados de las series M-109, de 155 milímetros, y M- 110, de 203 milímetros. El primero de ellos, que sólo el iniciado distingue de un carro de combate dada su extremadamente parecida forma exterior, es la pieza del siglo. Puede disparar proyectiles de diferentes características, entre ellos el guiado láser Copperhead, capaz de destruir un carro de combate o un objetivo de reducidas dimensiones, en impacto directo, a 20 kilómetros de distancia, además de efectuar todas las acciones posibles de la artillería.El obús autopropulsado de 203 milímetros puede aprovechar su proyectil, de gran tamaño, como vehículo para transportar otros de dimensiones más reducidas, como, por ejemplo, minas contra personal o contra carros, sensores, perturbadores electromagnéticos, etcétera. Estos últimos calibres además tratarán de destruir la artillería enemiga de despliegue más avanzado mediante acciones de contrabatería.

La artillería aliada dispone finalmente de un sistema de lanzacohetes múltiple: (MLRS) de una potencia convencional sin precedentes en el campo de batalla. Para darse idea de cuanto se afirma baste el dato de que una sola batería MLRS produce los mismos efectos, en condiciones ideales, que 99 baterías del modelo citado M109. Con este sistema aún no empleado jamás en acciones de combate en conflicto alguno hasta ahora, se batirán objetivos de grandes dimensiones y a gran profundidad.

¿De qué artillería dispone Sadam Husein? Múltiples calibres y modelos componen su artillería: 105, 122, 1,30 y 152 milímetros, e incluso algunas piezas como las citadas M-109 y M-1 10, restos del Ejército kuwaití. Sus municiones -el arma del artillero es el proyectil y no el cañón- son de tecnología inferior.

Sin embargo, existe una pieza en su Ejército, de origen surafricano, que dispone del alcance mayor de entre los conocidos de la artillería de las fuerzas en presencia. Se trata del GHN-45, que puede situar proyectiles a 45 kilómetros de distancia. Los Scud y algún otro modelo de cohete balístico completan su dotación de artillería de campaña.

En la madre de las batallas se hará un profuso empleo de la artillería. La multinacional, de tecnología superior en general, ya se está empleando día a día para perturbar el descanso de su enemigo. En puridad, la artillería ya ha iniciado la batalla terrestre. Cuando tal batalla se ejecute en toda su intensidad será un medio fundamental que hará decir a algún general aliado lo que ya dijo el general George S. Patton Jr. al final de la II Guerra Mundial: "No es preciso decir quién ha ganado esta guerra, ha sido la artillería".

es teniente coronel de artillería.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 22 de febrero de 1991