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El despliegue de la coalición apunta a una ofensiva terrestre en cuestión de días

Las operaciones por aire, mar y tierra de la coalición contra Irak ocupan sus últimas posiciones antes de lanzar la ofensiva destinada a reconquistar Kuwait por la fuerza. La movilización de tropas y las maniobras de las fuerzas del golfo Pérsico observadas estos días no tienen precedentes y todo parece indicar que un asalto al emirato es más cuestión de días que de semanas si Bagdad no retira incondicionalmente sus tropas del país que invadió hace poco más de seis meses.

En un ataque conjunto con artillería, helicópteros Apache destruyeron la medianoche del viernes cuatro vehículos militares iraquíes, dos radares, dos puestos de observación y un bunker emplazados en una zona fronteriza de Kuwait, afirmaron fuentes mi Atares.El general norteamericano Richard Neal, uno de los habituales portavoces de la Operación Tormenta del Desierto confirmó ayer que la carripaña continúa pese a la propuesta iraquí de abandonar Kuwait si se cumplen ,Varías exigencias. La aviación efectuó 2.600 incursiones y hoy proseguirán los bombardeos de Irak y Kuwait sin esperar los resultados de la entrevista de mañana del ministro de Exteriores iraquí, Tarek Aziz, en Moscú, con el líder soviético, Mijaíl Gorbachov.

Sin novedad en el frente

Los bombardeos continuarán" subrayó ese portavoz, que no aporté, ninguna precisión sobre el calendario de un ataque terrestre y calificó de propaganda el anuncio efectuado el viernes por Bagdad. Neal efectuó una enumeración de las plataformas de Scud destruidas, puentes volados, los dos nuevos aviones perdidos uno de ellos derribado en Kuwait- y vías de comunicación cortadas.

El despliegue inilitar que la dirección de Tormenta del Desierto considera imprescindible para un avance por tierra hacia Kuwait toca a su fin y los bombardeos han destruido una parte del argumento logística iraquíes en el emirato, según los datos del mando conjunto, Día y noche columnas con miles de vehículos de suministro, carros de combate y tropas, viajan por el desierto hacía la frontera con el emirato petrolero y allí aguardan la orden de ataque. La principal base de aprovisionamiento del Ejército multinacional en Arabia Saudi, instalada hasta hace unos días en la retaguardia, ha quedado montada en una zona más próxima al frente de batalla. Esta movilización por tierra se acompaña con los bombardeos por aíre, intensificados esta semana, y sin un minuto de tregua desde que el 17 de enero comenzó la guerra.

En el golfo Pérsico se encuentran fondeados los portaaviones Roosevelt, America, Ranger y Midway, con sus dotaciones al completo y dispuestos a apoyar un desembarco anfibio una ofensiva terrestre que puede ser limitada con el propósito de obligar a la Guardia Republicana a salir de sus refugios y atacarla entonces con la aviación. Miles de marines han efectuado ejercicios de desembarco en estas próximas a Kuwait pero en algunas unidades de tierra no se, descarta un ataque por sorpresa de las fuerzas iraquíes.

La mayoría de nosotros pensamos que tratarán de sorprendernos. ¿Que otran le queda (a Sadam Huseim) a estas alturas de la guerra, declaró el coronel de Infantería de Marina Carl Fulford.

Los militares que sostienen esta posibilidad consideran que si la infantería iraquí decide salir de sus bunkers con una rápida y ofensiva entra en combate directo con las tropas de tierra de la coalición, disminuiría entonces la eficacia de la cobertura aérea, que en algunos casos evitará disparar sobre dos ejércitos enzarzados en una batalla por temor a alcanzar las propias fuerzas. Hasta el momento, las tropas iraquíes efectuaron tres incursiones sobre otros tantos enclaves saudíes, pero el mayor enfrentamiento de la contienda se registró en la ciudad de Jafyl, donde lucharon casa por casa con tropas saudíes apoyadas por helicópteros y artillería estadounidenses. Los iraquíes fueron allí decenas de vehículos y fue hecho prisionero casi la mitad de un batallón. El mando conjunto considera, sin embargo, que una segunda ofensiva agruparía una fuerza más poderosa y buscaría entrar en combate, no con fuerzas árabes, sino con los inarines para intentar causarles el mayor número de bajas posible y utilizar la ofensiva como marina política.

Parte de los bombardeos se centran ahora sobre los canipos minados con cieritos de nilles de trampas explosivas a lo largo de toda la frontera.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 17 de febrero de 1991

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