Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La arena 'lucha' con Sadam

La fina arena del desierto kLiwaití colabora con Sadam Husein y ha obligado a la aviación de la coalición multinacional a saturar con sucesivos bombardeos objetivos militares que en otros escenarios bélicos hubieran quedado destruídos en el primer ataque. El coronel estadounidense Andy Lloy, jefe de un ala táctica de marines, reconoció que la arena actúa como un colchón protector que amortigua el Ímpacto de las bombas y reduce su onda expansíva. Hay bombas que caen a 30 metros del objetivo y no conseguímos nada, dijo. En Vietnam el explosivo destruía el blanco aunque hubiese caído a 150 metros de distancia".Cegados por las ventiscas, conductores de las columnas de blindados que circulan hacia laREUTER frontera de Arabla Saudí con Kuwalt han entrado en colisión con vehículos de suministroaparcados o con tractores de arrastre y se han creado situaciones de confus1 ón y retrasos. La velocIdad límite en el desierto es de 60 kilómetros por hora. La arena ha interferido también algunos radares y ha obligado a una constante labor de limpieza y protección de los componentes electrónicos y mecanismos más delicados del armamento.

Los sistemas de puntería de los bombarderos B-52, modernizados tras la guerra de Vietnam, han sido ajustados al máximo pero muchas veces han debido descargar hasta 15 toneladas de explosivos para asegurar la destrucción de un objetivo. Algunas bombas no estallaron al aterrizar sobre montañas de mullida arena y los efectos de las que se activaron al caer no lograron los resultados apetecidos. Lasfiortalezas volantesjuegan un papel destacado en la guerra y atacan principalmente los refugios de la Guardía Republicana y sus destacamentos motorizados. Lloy piensa que a pesar de que la arena merma la capacidad destructora de las bombas, su permanente caída sobre Kuwalt socava la moral de los defensores iraquíes. "Kuwait es un mal lugar para residir allí como iraquí".Desierto-colchón

El colchón del des*erto colaboró tamb*én con las fuerzas encabezadas por EE UU cuando recientemente un avión del frente antiiraquí bombardeó por error una posición de niarines cerca de la frontera de Arabla Saudí con el emirato. Una bomba de 250 kilos explotó cerca de] camparnento pero no produjo daños al fragmentarse en metralla hasta una distancia sensiblemente menor a la que habría alcanzado de dar en una superficie dura. La onda expansiva, que hubiera propulsado esquirlas metálicas con efectos mortales hasta Lin kilómetro de distancia, apenas si llegó a los 60 rnetros.

Los meteorólogos inilitares temen, por otra parte, que las tormentas de arena sean más frecuentes en el ines de inarzo y, dificulten el avance de la inCantería y, la precisión en el disparo de los carros de combate y las piezas artilleras que deberán cubrir el ataque terrestre de esas tropas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 17 de febrero de 1991