Dos hombres, acusados de estafar 100 millones por el timo del 'nazareno'

Dos hombres fueron puestos ayer a disposición judicial, acusados de falsificación de documentos y de haber estafado más de 100 millones de pesetas a cinco empresas de productos queseros, según informaron fuentes policiales. Los detenidos se valieron para ello del viejo timo del nazareno: adquirir mercancía pagando a los proveedores mediante letras de cambio sin fondos y fuego revenderla a un precio inferior.

Las primeras denuncias sobre el fraude comenzaron a llegar a la Brigada de Policía Judicial de Madrid a principios del mes de octubre pasado. Los perjudicados aseguraron que la empresa compradora era la denominada Casto Castellanos, que les había adquirido importantes partidas de queso cuyo pago se llevaría a efecto de manera aplazada, mediante el libramiento y aceptación de los efectos cambiarios.Pero llegados los vencimientos, los proveedores recibieron letras de cambio sin fondos en la mayor parte de los casos. Cuando los perjudicados quisieron pedir explicaciones sobre lo que estaba sucediendo, no lograron localizar a los responsables de Casto Castellanos, según informó la Jefatura Superior de Policía.

El Grupo Primero de la Brigada de Policía Judicial inició sus investigaciones y averiguó que los primeros contratos con las empresas lácteas habían sido firmados en el pasado mes de mayo, aunque los pagos debían efectuarse en octubre. Mientras tanto, la mercancía fue revendida a una empresa quesera de la provincia de Toledo y en mercadillos rurales de la Comunidad de Madrid.

Los agentes encargados del caso averiguaron posteriormente que la firma Casto Castellanos disponía de un pequeño despacho comercial en la calle del Monte Perdido, en el distrito de Vallecas. Paralelamente fue localizada una cámara frigorífica en un local de la calle del Bronce, que había sido alquilado por uno de los presuntos responsables de la empresa, que aún no ha sido identificado.

La policía montó una operación de vigilancia en torno a los lugares señalados, lo que le permitió descubrir la presencia del que luego resultó ser jefe de compras de Casto Castellanos, Juan Antonio García Abraham, de 35 años, y el responsable de ventas de la misma, Eduardo Herrera Hijada, de 41 años.

Fuentes policiales manifestaron ayer que ambos sospechosos fueron arrestados cuando pretendían llevar a cabo una reunión de negocios.

Según las diligencias policiales, las empresas perjudicadas son Lacto Ganadera de Huete, Riotrade, Arteago Gaztaiak, Las Comarcas de Avila y Asturiana de Leches. A fin de garantizarles. el pago de las letras a su vencimiento, los supuestos estafadores habían extendido una garantía a sus víctimas mediante unas pólizas de seguro que también resultaron fraudulentas.

García Abraham había sido detenido con anterioridad en tres ocasiones acusado de estar implicado en estafas cometidas en Granada y, además, actualmente había contra él una orden de busca. Su presunto cómplice ha sido detenido dos veces en Ávila por motivos semejantes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 31 de octubre de 1990.