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El pastor protestante y los espías

El hallazgo del cadáver de un clérigo homosexual levanta el velo sobre los turbios métodos de los servicios antiterroristas franceses

Los forenses del depósito de cadáveres de París han analizado en los últimos días el cuerpo en avanzado estado de descomposición que fuen encontrado el pasado 18 de octubre en el bosque de Rambouillet. Es el del pastor protestante Joseph Doucé, célebre por su defensa de los derechos de los homosexuales. El ausnto ha saltado al Parlamento. Los principales sospechosos del supuesto asesinato son agentes de los Renseignements Généraux, el ultrasecreto servicio antiterrorista.

El pastor Doucé proclamaba su homosexualidad y se decía mensajero de un "Cristo liberador del pecado y del sentimiento de pecado, de la culpabilidad y del sentimiento de culpabilidad". El pasado 19 de julio, dos hombres se presentaron en su domicilio parisiense, se identificaron como policías y, en presencia de dos testigos, se lo llevaron. Así desapareció el pastor y nació uno de los casos más turbios de la reciente historia francesa.Cuando Doucé desapareció, un equipo de los Renseignements Généraux le tenía sometido a estrecha vigilancia. Los superpolicías decían investigar la posibilidad de que la librería Otras Culturas, dirigida por el clérigo, albergase una red de pedofilia. Al frente de ese equipo estaba el inspector Jean-Marc Dufourg, un veterano de la lucha en Francia contra el GAL, ETA, Iparretarak, Acción Directa y el Ejército Rojo.

Conocido por sus métodos violentos, el inspector Dufourg, completamente borracho; ya había intentado penetrar por la fuerza en el apartamento del pastor en la noche del 18 al 19 de junio. El 4 de julio, Dufourg había disparado un tiro a un confidente que rechazaba infiltrarse en el círculo de amistades de Doucé.

Desde el primer momento los investigadores encargados de esclarecer la desparición de Doucé descartaron la tesis del crimen pasional y se interesaron en Dufourg. Este negó y niega haber secuestrado al pastor. Pero unánimente señalado como el gran sospechoso Dufourg ha reaccionado ajustando sus cuentas con los Renseignements Généraux.

Sección Manipulación

El inspector afirma haber trabajado para una hasta ahora desconocida Sección Manipulación de los servicios secretos interiores franceses. Pinchar teléfonos era una naderia para ella. Su objetivo era provocar situaciones comprometedoras para personalidades francesas.

El inspector dice que, entre otras muchas cosas que no precisa por el momento, sus superiores le encargaron ensuciar al antiguo ministro de Justicia Pierre Arpaillange y al presidente de la cadena televisiva pública Antenne 2, Philippe Guilhaume. "Se me ordenó", dice, "reclutar un joven homosexual que se ofreciera a Arpaillange y a Guilhaume".

El comisario de los Renseignments Généraux, Roger Duran, ha reconocido que, en enero de 1987, él mismo organizó un robo en la sede de SOS Racisme. Los documentos sustraídos, incluidas las fichas personales de los militantes del movimiento antiracista, terminaron en los archivos de los servicios secretos.

En la noche del pasado jueves, la mayoría socialista rechazó en el Parlamento la creación de una comisión de investigación sobre el caso. Toda la oposición, desde la ultraderecha a los comunistas, estuvo, en cambio, de acuerdo en fa necesidad de arrojar luz sobre ese terrible grupo de agentes que escapa a todo control y emplea los mismos métodos que los criminales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 27 de octubre de 1990