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OLEADA TERRORISTA EN GALICIA

La policía cree que un fallo adelantó el estallido de la bomba en la discoteca

El Ministerio del Interior sospecha que el estallido en la madrugada de ayer de una bomba en una discoteca de Santiago, que provocó tres muertos -dos de ellos, presuntos terroristas- y 49 heridos, se debió a un error de los terroristas al situar la bomba junto a un altavoz, pelo no descarta que este establecimiento fuera su objetivo

El ministro del Interior, José Luis Corcuera, a la salida de un acto en Aranjuez por la festividad de la patrona de la Guardia Civil, afirmó que ni él ni ninguno de los responsables de su departamento habían dado por desarticulado a este grupo.La banda terrorista había anunciado a través de Diario 16, el pasado mes de julio, su intención de atentar contra "narcotraficantes, industriales que acepten la reconversión salvaje y guardias civiles corruptos".

Esta ofensiva del Exército do Pobo Galego contra los narcotraficantes es interpretada en medios de la lucha antiterrorista como un deseo de ganar en popularidad en sus acciones y de imitar a ETA.

Fuentes policiales relacionadas con la investigación manifestaron anoche que la hipótesis con la que trabajaban es que los terroristas sí pretendían atentar contra la discoteca Clangor porque se le considera un lugar de consumo de drogas Las fuentes informantes sustentan esta hipótesis en el hecho de que los terroristas tenían lugares más seguros para guardar la bomba para un posterior atentado y tampoco parecía el lugar más oportuno para hacer entrega de ella a otros terroristas.

Altavoz

En medios de la investigación se considera que la bomba estalló antes de lo que preveían los terroristas porque la situaron junto a un altavoz, cuyas vibraciones la activaron. Esto también hace suponer que el artefacto ya estaba preparado para estallar, dado que, estiman, de otro modo no habría sido tan sensible.También abona esta sospecha el hecho de que la policía hallara un artefacto en el interior de un vehículo aparcado en la puerta de esta discoteca. "S la bomba que estalló en Glangor no tenía que estallar en ella ¿por qué no la dejaron también en el coche?', se preguntan estas fuentes. Esta segunda bomba iba presumiblemente destinada a otra sala de baile situada en Noia, cuyos propietarios han sido implicados,en narcotráfico por el alcalde de esta localidad, Pastor Alonso, del Bloque Nacionalista Galego.La policía sospecha que José Ignacio Villar Regueiro y María Dolores Castro Lamas, ambos muertos en la explosión, pertenecían al comando guerrilleiro que introdujo el explosivo en este local. La policía trataba anoche de confirmar la pertenencia a este grupo de la tercera víctima mortal, Mercedes Domínguez Rodríguez, natural de Vigo. La otra joven, María Dolores Castro Lamas, alquiló el vehículo hallado ante la discoteca Clangor de Santiago, y en cuyo ínterior se localizó gelamonita y mecanismos de relojería.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 12 de octubre de 1990

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