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Múgica entona el 'mea culpa' en el Congreso por su comentario machista

El ministro de Justicia, Enrique Múgica, pidió ayer públicamente perdón a quienes se hayan "molestado o escandalizado" por la "broma" de carácter machista que gastó la semana pasada a la vocal del Consejo General del PoderJudicial (CGPJ), y militante del PSOE, Cristina Alberdi. Las disculpas de Múgica se produjeron en el curso de una pregunta presentada por la diputada del PP Loyola del Palacio. El diálogo entre la interpelante y el ministro, en el que ambos emplearon un tono crispado y desabrido, se desarrolló en los siguientes términos.Loyola del Palacio: "Es cierto que el señor ministro de Justicia, a la opinión de la señora Alberdi sobre la conveniencia de una mayor representación de mujeres en el próximo Consejo, respondió: ¿Es que han hecho cocinas en las nuevas oficinas?".

Múgica: "Este ministro, en un círculo de muy estricta confianza, que después no resultó de tanta confianza (risas) dijo una broma, que nadie puede tomar más que como una broma. Más allá de ella está la intención y la realidad de los hechos. Este ministro, que pertenece con orgullo a una espléndida trayectoria democrática española, siempre ha trabajado por la igualdad de hombres y mujeres". Múgica repasa los proyectos para superar la discriminación por razones de sexo impulsados durante su mandato, y añade: "Estos son los hechos, y las bromas son las bromas, ante las cuales pido perdón si alguien se ha molestado o escandalizado".

Loyola del Palacio: "Si es una broma me parece tan grave o más grave quizá. Eso le descalifica como ministro de Justicia, que es especialmente responsable de que se cumpla la Constitución. Le doy un consejo: como va a haber remodelación del Gobierno, aparte de aprender cocina, que le vendría muy bien, que se busque otra cartera; y si no la tiene, que se conforme con una bolsa para ir a la compra".

Múgica: "Como vasco, sé cocinar, y he aprendido a hacerlo antes de ser ministro, en un sitio, la cárcel, cuando existía en este país el Gobierno y la tradición integrista a la que usted, señora , también representa [tumulto].

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 27 de septiembre de 1990