Francia envía refuerzos aéreos y terrestres al Golfo

Francia adoptó ayer una enérgica respuesta meditar y diplomática contra Irak al decidir el envío de un contingente suplementario de 4.000 hombres a la zona del Golfo -apoyado por tanques y aviones de combate-, expulsar a parte del personal de la Embajada de Irak en París y anunciar que pedirá al Consejo de Seguridad de la ONU la intensificación del embargo contra Bagdad, ampliándolo al tráfico aéreo. Estas decisiones, entre otras, fueron anunciadas ayer por el presidente francés, François Mitterrand, al finalizar el Consejo de Ministros.

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El de ayer fue el cuarto Consejo de Ministros restringido dedicado a la crisis del Golfo desde que ésta estallara, el pasado 2 de agosto, y responde a la acción de las tropas iraquíes, que el pasado. viernes penetraron en la residencia de la Embajada de Francia en Kuwait y se llevaron a cuatro residentes, de los que tres se encuentran en paradero desconocido.[Bagdad reaccionó de distinta manera a este envite francés. Por un lado, calificó el mensaje de Mitterrand de "agresivo", pero a la vez anunciaba que los ancianos y los enfermos de nacionalidad francesa que se encuentran en Irak podrán ser repatriados a partir de mañana, siguiendo la petición del antiguo presidente argelino Ahmed Ben Bellal.

El jefe del Estado francés manifestó que no veía signos por parte de Irak que permitieran, más allá del embargo, "escapar de un conflicto armado", y que era necesario asegurar el cumplimiento del bloqueo decretado por las Naciones Unidas. Mitterrand dijo que Francia enviará una brigada aeroterrestre a Arabia Saudí, donde ayer el ministro de Defensa francés, Jean-Pierre Chevénement, se entrevistó con el rey Fahd para lograr los acuerdos necesarios sobre este despliegue.

Los nuevos efectivos enviados a la zona forman parte de tres regimientos: uno, integrado por 48 helicópteros de combate y 1.100 hombres; otro, por 48 carros blindados AMX 10, y un tercero, de Infantería, compuesto por cinco compañías dotadas de material anticarros. A ello se sumarán una treintena de aviones de combate encargados de reconocimiento, ataque o defensa. "Esto representa más de 4.000 hombres", dijo Mitterrand, quien sugirió que el portaaviones Folch podría sumarse al Clemenceau para el transporte de medios aéreos "según las circunstancias". Estas fuerzas se sumarán al dispositivo ya enviado por Francia a la zona el pasado agosto, que reúne a 9.000 hombres y un total de 14 barcos.

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Medidas diplomáticas

En el plano bilateral, Mitterrand anunció la expulsión de los agregados militares de la Embajada de Irak en Francia y de los miembros de los servicios secretos de ese país asignados a su sede diplomática (11 personas). También fueron expulsados 26 militares que se hallaban en Francia realizando cursos de formación cuando estalló la crisis y otros 10 iraquíes pertenecientes "a la nebulosa que gravita alrededor de la Embajada de Irak", según la nota oficial. Por último, todo el personal de la Embajada de Irak en la capital francesa no podrá circular fuera de la ciudad de París. "Nosotros no tomamos rehenes", se apresuró a puntualizar el presidente francés, quien agregó que los cerca de 1.400 iraquíes que residen en Francia "no serán objeto de medidas particulares".

El tercer bloque de decisiones anunciado por Mitterrand corresponde al Consejo de Seguridad de la ONU, cuya convocatoria urgente pidió ayer París para esta misma madrugada. Francia pedirá respuestas en tres campos: la violación de la Convención de Viena, de 1961 (que regula las relaciones diplomáticas), después de la entrada de las tropas iraquíes en cuatro sedes diplomáticas de Kuwait; el no cumplimiento del embargo contra Irak, y la petición de que éste, hasta ahora predominantemente marítimo, sea ampliado al tráfico aéreo.

El embajador de Irak en Francia, Abdul Razzal al Hachimi, calificó de "injustificadas" las acciones decididas por París y dijo que el Gobierno de Bagdad" adoptará en el nivel diplomático medidas de reciprocidad con las decididas por Francia".

Al centrar la estrategia de Francia ante la crisis del Golfo en el embargo, Mitterrand subrayó que había que definir los medios para actuar contra los países y empresas que lo violan. "Hay una lista bastante grande' de países complacientes con Irak" en el tema del embargo, y " en la mayor parte de los países, incluido el nuestro, empresas que tratan de romperlo en beneficio de sus grandes o pequeños negocios". "En el caso de Francia", advirtió, "liarernos pagar caro a esas empresas", a las que se negó a identificar por el momento.

Las medidas anunciadas por Mitterrand se enmarcan en lo que éste ha definido como "lógica de la guerra" en que ha entrado el conflicto del Golfo, a su juicio, desde el pasado mes de agosto. Una lógica que incluye pasos concretos ante cada acción del oponente. A este ritmo parecen responder las decisiones adoptadas ayer por París. Mitterrand señaló que cada cuestión sería analizada a su tiempo, recomendó sangre fría y dijo que Francia "no podría disponer de la paz o de la guerra por un arrebato".

Jacques Chirae y Valéry Giscard d'Estaing aprobaron las decisiones adoptadas por el Gobierno en nombre de la Agrupación para la República (RPR) y de la Unión para la Democracia Francesa (UDF), respectivamente, como una respuesta justificada después de la acción iraquí en las embajadas.

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