Pakistán arroja al piloto
La primera dama del islam se ha ido. El anhelado sueño de un Pakistán democrático y humanitario se rompió ayer con la repentina destitución de Benazir Bhutto, la primera mujer del mundo islámico que ha llegado a primera ministra. Cualesquiera que fuesen sus errores y sus ilusiones, Benazir Buttho era y sigue siendo la mejor esperanza del pasado y del futuro próximo.Bajo su fallido pero bravo y decente mandato, Pakistán pudo aspirar a obtener la posición de liderazgo moral entre los países istámicos, dentro de lo que el peso y poder del país le permitían. (...) La saliente Asamblea Nacional no tuvo la oportunidad de expresar sus deseos: la moción de confianza al Gobierno de Bhutto se ha dejado para el futuro. Muchos observadores creen que Benazir Bhutto habría sobrevivido a esta división, lo que explicaría por qué el presidente, Gulam Ishaq Jan, no esperó a descubrirlo. (...)
Pese a lo enojada que se pueda sentir Benazir Bhutto por el despreciable trato de la élite patriarcal paquistaní, ella tiene que resistir la tentación de provocar desórdenes civiles en venganza por su caída. Los disturbios proporcionarían precisamente la excusa que las Fuerzas Armadas necesitan para encarcelar a los mandos del Partido Popular de Pakistán. La violencia sólo traería el aplazamiento indefinido de las próximas elecciones. El deber de Beríazir Bhutto es prepararse con dignidad para enfrentarse a su electorado.
7 de agosto


























































