Los veterinarios creen que la erradicación de la perineumonía bovina será muy difícil

El equipo de veterinarios libres que detectó el brote de perineumonía bovina localizado en la localidad de Miraflores de la Sierra la semana pasada asegura que será muy difícil la erradicación de esta enfermedad debido "al inútil sistema de control empleado por la Consejería de Agricultura".Alfonso Monje, veterinario libre, y su equipo de colaboradores, aseguran que el brote aparecido en 1983 no ha remitido porque se están trasgrendiendo las leyes de la Comunidad Europea que prohíben la entrada y salida de animales vivos en las zonas en las que existe un brote clínico de perineumonía bovina, como ocurre en los municipios de Guadalix de la Sierra, Soto del Real, Miraflores y Colmenar Viejo.

Fernando Mirat, del departamento técnico de Producción Agraria de la Consejería admitió la existencia de perineumonía en esta zona, aunque no consideró alarmante la situación, y señaló que los animales que entran en la zona "tienen unas ciertas garantías sanitarias y las explotaciones que se han vaciado por perineumonía permanecen tres meses sin ganado". Cumplido este periodo, los ganaderos pueden reponer sus explotaciones.

Aunque la Consejería intenta controlar la picaresca, siempre se dan algunos casos, según Mirat. Algunos expertos consultados aseguraron que esta enfermedad, que perjudica a muchos ganaderos, beneficia en cambio a los que utilizan las subvenciones que reciben por las vacas sacrificadas y por las nuevas que reponen. Éstas suelen ser en algunos casos ejemplares de baja calidad, adquiridos a bajo coste, que si son afectadas por alguna enfermedad, los ganaderos repiten la operación resultando beneficiados económicamente en las transacciones por las subvenciones

Según los veterinarios, estos inconvenientes ralentizan la erradicación de estas enfermedades bovinas, para las que la comunidad y el ministerio han destinado casi 400 millones de pesetas, y que se perfila como una complicación de cara al mercado único europeo de 1993.

"No existe homologación en las técnicas que se utilizan en los laboratorios y una misma vaca da positivo en un laboratorio y en otro no", dijeron miembros del equipo de Monje.

Falta de saneamiento

La falta de saneamiento integral del ganado, al no realizarse apenas controles sobre las reses bravas, aspecto que confirmó Mirat, aumenta las posibilidades de contagio. En la sierra norte de Madrid sólo se sacrifican vacas enfermas en dos mataderos, uno municipal y otro privado, sitos en Colmenar Viejo. Sin embargo, el matadero de Valdetorres de Jarama, acondicionado para el sacrificio de estos animales, según Ángel Asensio, jefe de sección de Industrialización Agropecuaria, no cuenta con la autorización de Sanidad Animal para sacrificar animales enfermos.Este matadero fue inaugurado hace dos años y tiene capacidad para sacrificar 500 toneladas anuales. Sin embargo, está infrautilizado por encontrarse situado en una zona donde no existen apenas cabezas de ganado, según los expertos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 05 de agosto de 1990.