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Cartas al director

Premio a un subnormal

Quiero manifestarle el gran disgusto que me ha producido parte del comentario que el señor J. Batlle Caminal hace al respecto de la película Hijos de un dios menor, en el cual afirma: "Ela (refiriéndose a Marlee Matlin), se llevó un oscar a su chimenea, según la tradición de la Academia de premiar a lisiados, tullidos y subnormales en general". Supongo que para el señor Batlle Caminal cualquier ser humano que padezca un defecto físico o sensorial merece ser calificada con epítetos tan crudos como los por él empleados para justificar comparativamente la concesión del mencionado premio a la protagonista del filme. Pero que sepa que no todos los minusválidos nos consideramos lisiados, tullidos o subnormales, sino sufridos ciudadanos que, a pesar de nuestros esfuerzos por desarrollar las posibilidades que nos restan, soportamos la discriminación de una sociedad llena de individuos como él que, a pesar de tener la suerte de ver, oír, hablar e incluso pensar, se les atrofia la sensibilidad y la solidaridad y quitan mérito a nuestras acciones mofándose despectivamente de los/ las que alcanzan algún éxito.Señor Batlle, a mí la película no me pareció tan "burda y sentimental" como a usted, porque en ella descubrí un planteamiento nuevo y muy fuerte -el de que un minusválido sensorial sometido por factores familiares y sociales a un inmenso aislamiento, llegue a considerar su estado mejor o superior al de los normales- Además, tampoco me produjo "un calor sensiblero superior" el saber que los protagonistas "estaban liados" durante y después de la filmación.-

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