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Solchaga anuncia que bajara los tipos de interés si continúan las tensiones alcistas sobre la peseta

El ministro de Economía y Hacienda, Carlos Solchaga, aseguró ayer que el Gobierno está preocupado por las tensiones que, está atravesando la peseta en el Sistema Monetario Europeo y que ha obligado al Banco de España a intervenir sucesivamente, vendiendo pesetas contra francos franceses y marcos, desde el pasado viernes.Si estas tensiones se mantienen nos veremos obligados a considerar que el tipo de interés es demasiado alto y que convendría tener uno más bajo", afirmó Solchaga, para matizar después que la "bajada se hará en el momento que convenga".

El tipo de cambio de la peseta frente al franco francés cerró ayer en el límite máximo de la banda del Sistema Monetario Europeo. El Banco de España tuvo que intervenir, por tercera vez consecutiva desde el pasado viernes, para evitar que la peseta se saliera de la banda de fluctuación del Sistema. El máximo de apreciación de la peseta frente al tipo central de las divisas del SME es del 6,18% y frente al franco francés ayer quedó, tras las intervenciones, en un 6,1757%.El ministro de Economía expresó ayer su preocupación por estas intervenciones ya que durante el mes pasado no hizo falta intervenir más que en una ocasión, a principios de mes, a pesar de que la peseta estaba muy cerca del límite máximo. Solchaga realizó estas declaraciones tras su comparecencia ante la comisión mixta Congreso-Senado para las Comunidades Europeas, donde expuso el proyecto europeo de unión económica y monetaria.

Las tensiones de estos últimos tres días indican que el mercado está dispuesto a especular con la peseta, con la garantía de que el Banco de España tendrá que actuar en contra, es decir, vender pesetas contra las divisas más débiles y al cambio más caro para España.

Según los expertos, cuando surgen estas tensiones especulativas se pueden tomar dos soluciones. La primera es una intervención masiva por parte del Banco de España que reconduzca la cotización de la. peseta hacia la parte central de la banda de fluctuación. Esta estrategia pretende desincentivar, con el temor de fuertes pérdidas, a quienes están especulando con la peseta en los mercados de cambios.

Solución cara

El problema es que esta estrategia es muy cara para el Banco de España y que, hace poco más de un mes, demostró su ineficacia en Italia. Ese país redujo sus tipos a principios de junio después de tres semanas con tensiones sobre la lira similares a las que sufre la peseta.

Las intervenciones comprando divisas tienen otro inconveniente. Según aseguró ayer Carlos Solchaga "esas entradas de reservas dificultan el control de las magnitudes monetarias". Una compra masiva de reservas, para frenar la apreciación de la peseta, aumentan la base monetaria, es decir, aumentan la liquidez del sistema, y aunque se contrarresten.

La solución, para evitar este, problema, pasa por una reducción de los tipos de interés coordinada entre el Banco de España y el Tesoro. El precio oficial del dinero, establecido en las subastas decenales del Banco de España, ha venido registrando un ligero incremento en los últimos meses al pasar del 14,50% en abril al 14,65% de las últimas sesiones. Los tipos de interés en España se encuentran entre los más elevados de Europa. El próximo lunes será la subasta decenal de certificados de depósito que realiza el banco emisor y el miércoles la próxima subasta de letras del Tesoro.

Esta fue la opción planteada ayer por Solchaga cuando afirmó que "con unos tipos de interés más bajos atraeríamos menos capitales, no tendríamos la peseta tan apreciada y no sería necesario que el Banco de España interviniera". Ésta fue la decisión que tuvo que tomar Italia y en la que ahora piensa Solchaga.

El inconveniente de una bajada de tipos de interés es que va en contra de la política de enfriamiento económico que está llevando a cabo el Gobierno, ya ello supone un abaratamiento de los créditos y reduce la rentabilidad del ahorro y, en consecuencia, todo ello favorece un aumento de la demanda. "Hay una contradicción entre el tipo de interés por consideraciones de demanda interna y el tipo de interés por las exigencias del tipo de cambio en el SME", afirmó Solchaga. "Esto es un motivo de preocupación adicional para el Gobierno, ya que una reducción de tipos puede poner en peligro la política de contención de demanda interna". Como solución, Solchaga expresó su deseo de que las tensiones sobre la peseta "duren poco tiempo, no planteen un problema de control monetario y no exijan una modificación de los tipos de interés".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 11 de julio de 1990

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