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EL SUMARIO DEL 'CASO NASEIRO'

Sanchís ofreció al concejal "medio kilo" por urinario público

EL PAÍS Una de las primeras conversaciones telefónicas intervenidas es la mantenida entre Salvador Palop, concejal y presidente de la comisión de compras del Ayuntamiento de Valencia, y Ángel Sanchis, diputado y antiguo responsable de finanzas del Partido Popular, el 13 de diciembre de 1989. En esta conversación, Sanchis ofrece a Palop una comisión de "medio kilo" (en estos negocios se habla de kilos en vez de millones). Sanchis insiste frente a las dificultades que le expone Palop.

Angel Sanchis. Sí. Por otro lado, yo te voy a enviar ahí, a Valencia, a mi hijo y a otra persona.

Salvador Palop. Sí.

Á. S. Que somos accionistas de una sociedad que te dije, que se dedica a esto de los bañotos y a toda clase de mobiliario urbano. Nosotros hemos puesto ya bañotos en Madrid, ya nos han licenciado en Madrid y Toledo, y nos van a dar también en Barcelona y en otros sitios, ¿no? Ah, y en Santander, perdón Madrid-Valencia, Madrid, Toledo y Santander. Y vamos a poner prácticamente en toda España, aunque ahí los habéis quitado.

S. P. Es que en este tema lo tengo superjodido.

Á. S. El del bañoto, ¿no?

S. P. En todo eso del mobiliario.

Á. S. ¿Por qué?

S. P. Porque ahí hubo dos o tres intentonas, y salieron muy quemados, y con dimes y diretes, y follones, y líos.

Á. S. Ya. La otra cosa que podemos hacer es poner eso también en otros municipios, como, por ejemplo... Éstos lo están... En Santander lo han puesto en las playas. Por ejemplo, en la playa de Cullera, poner un par de ellos; en la playa de Mareny Blau...

Á. S. Bueno, ahí escúchame, en el bañoto, según el precio que podamos poner, hay medio kilo para ti, ¿eh?

S. P. ¡Joder!

Á. S. Vamos, para cada uno, ¿eh? Es decir, para tu comisión, para ti, para mí, para los dos, para repartirlo como tú quieras, para hacer lo que... Para que hagamos lo que queramos con el medio kilo.

(... )

Á. S. Pues ahí, lo que nos interesa saber simplemente... La misión tuya en este caso es muy sencilla y muy concreta, y muy pequeña. Simplemente que me digas: mira, en tal sitio no hay nada que hacer porque es todo de ellos; por tanto, ya iré yo por la otra vía... O que me digas: en tal sitio es nuestro, y tienes que ir a ver a fulanito de parte mía, y que tú les des una llamada para decirles: oye, irá a verte fulanito de tal, que es nuestro, que es patatín, que es hijo de fulanito de tal, que atiéndelo bien, etcétera. Que es lo que he hecho yo, llamar al alcalde de Toledo y nos ha atendido de maravilla, y siendo hijo mío y tal, pues nos ha atendido, fíjate tú, enseguida los ha comprado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 9 de mayo de 1990