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El Ultimo de la Fila: "No queremos ser superestrellas, sino vivir la música"

El grupo catalán presenta su Último disco y estrena su propia editora

Con la presentación de su Último disco, Nuevo pequeño catálogo de seres y estares, El Último de la Fila ha cerrado un año que Manolo García, cantante del grupo, califica como de "vorágine". Ofertas multimillonarias por parte de las compañías discográficas para conseguir los derechos de este disco, actuaciones en España y Europa y la creación de su propia editora no han impedido al grupo mantener su línea y afirmar: "No queremos ser superestrellas, sino vivir la música".

Manolo García y Quimi Portet, es decir El Último de la Fila, se encuentran desde hace un año en el ojo del huracán. Las ventas millonarias de sus tres primeros discos y la personalidad de su música que se aleja de los arquetipos del rock anglosajón empapándose de la tradición hispana, ha convertido al grupo catalán en el objetivo de muchas compañías discográficas, que han puesto encima de la mesa cheques con cantidades de nueve cifras para los derechos de distribución de su nuevo disco.Es una situación inesperada para un grupo que tituló su primer disco con una declaración de principios: Cuando la pobreza entra por la puerta, el amor sale por la ventana. Que compone canciones como Lejos de las leyes de los hombres. Que canta textos como "Mi patria es mis zapatos, mis manos son mi ejército" y "No trato de conseguir perdurar porque sé que solo soy un accidente".

En su último disco presentado anoche en Madrid y titulado Nuevo pequeño catálogo de seres y estares, El Último de la Fila canta: "Si les miente la vida se hacen parapetos con poemas". Es la frase elegida por Manolo García para explicar la presión a la se ha visto sometido el grupo durante el último año. "Quimi y yo hemos intentado apartarnos de la vorágine y nos hemos parapetado en nuestro trabajo. No queremos ser superestrellas sino vivir la música. Pasar cada minuto con la gente que quieres. Puede haber quien diga que vivimos en una paradoja, porque aunque te empeñes en una vida sencilla y austera también te pringas en un mundo regido por el dinero. Pero buscamos agua limpia, no de cañería de water".

Compañía propia

El último disco de El Último de la Fila ha sido grabado en estudios de Barcelona, Madrid, Le Val (Francia) y Frankfurt. Con este nuevo trabajo, Manolo García y Quimi Portet estrenan su propia compañía discográfica, Perro Records. "Es una empresa familiar y artesanal. No queremos explotar otras propuestas artísticas y todo el esfuerzo se centrará en El Último de la Fila", afirma Manolo García. "Perro Records controlará la producción de los discos, el diseño de las portadas, la imagen, las giras, los videos, etcétera. Todo dependerá de nosotros, para marcar el camino de manera clara y responsable y EMI Odeón distribuirá nuestros discos en España y, en el extranjero. Hemos elegido lo más conveniente y no nos interesan los comentarios al respecto. Mi cuerpo solo duerme en una cama y no necesito más. Es una filosofía que tenemos grabada en la piel"."Somos personas muy vulnerables", continúa Manolo García, "y resulta difícil mantener el equilibrio. Quimi y yo metemos la cabeza entre los hombros y adelante. Como las cabras. Al final, la música es nuestra pasión y aunque podríamos estar retirados, nuestra vida se compone de canciones, carretera y actuaciones en directo".

Manolo García define su último disco como "una renovación del catálogo de ilusiones, sin jugadas extrañas. En nuestra próxima gira vamos a hacer una militancia fuerte y seria, sin pretender abanderar nada ni a nadie. Hemos hablado con Amnistía Internacional, Greenpeace y 20 organizaciones ecologistas de todo el Estado para difundir sus objetivos en discos y carteles. Por primera vez nos vamos a preocupar de que las ventas de camisetas, carteles y folletos durante los conciertos sea bastante bestia, porque todo el dinero que se obtenga será para estas organizaciones. No necesitamos promoción extra. Simplemente vamos a luchar por lo que creemos y ayudar en la medida de nuestra condición de personas públicas. Si influimos en algo, que sea en causas justas y necesarias".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 24 de abril de 1990