El bebé de la guardería de Fuenlabrada murió al caer al suelo, según el informe del forense

Aitor Gil, el bebé de tres meses fallecido la pasada semana en una guardería de Fuenlabrada, murió a causa de una caída desde plano alto al suelo, que le produje, traumatismo en la parte posterior del hemitórax izquierdo, lo que cegó el pulmón de ese lado produciendo un edema pulmonar, según consta en el informe del forense. El fallecimiento no fue instantáneo, sino que el bebé tuvo una agonía de 30 minutos, según consta también en dicho informe. En términos menos científicos, la muerte de Aitor se produjo por rotura de costillas con perforación de la pleura y el pulmón.José Javier Gil, padre de Aitor, ha dado a conocer los resultados de esta autopsia, que desmiente por completo la versión ofrecida en un primer momento por la propietaria de la guardería de que la muerte del niño se produjo por un paro cardiaco.

Los padres de Aitor han interpuesto una querella contra la guardería y tienen ya asignado procurador y abogado. José Javier Gil y su esposa Yolanda Simo han manifestado que, puesto que no les van a devolver a su hijo, con esta querella pretenden que no vuelva a ocurrir un caso como éste. "No buscamos venganza sino justicia", han declarado.

A pesar del dolor que les ha producido la pérdida de su primer y único hijo, este matrimonio es consciente de que no pueden callarse ante lo ocurrido y de que la denuncia de este tipo de sucesos quizá servirá para que la legislación existente con respecto a las guarderías se cumpla algún día a rajatabla.

Remordimiento

Los grupos políticos del Ayuntamiento de Fuenlabrada han apoyado a los padres en sus denuncias y presentarán una declaración al respecto en el próximo pleno municipal.Los padres, según declaran, no pretenden un cierre temporal de la guardería, sino el cierre permanente de la misma, así como de las otras dos guarderías que los propietarios tienen en la localidad de Fuenlabrada, ya que consideran que no es humanitario que cojan al niño una vez muerto y lo vistan para llevarlo al hospital. "Tendrían que tener un gran remordimiento de conciencia".

El bebé de tres meses Aitor Gil murió el martes 28 de febrero, hacia de las dos de la tarde, en la guardería Francia, de Fuenlabrada. La dueña de la misma, Isidora Fernández, que ayer no quiso hacer declaraciones sobre el tema, dijo entonces que el bebé fue víctima de una muerte súbita. Tal fue la opinión, según ella, del pediatra de la guardería. Aitor, que fue hallado muerto, según las primeras versiones, cuando una empleada de la guardería fue a arreglar al niño para entregarlo a su madre, fue entonces trasladado al hospital Severo Ochoa de Leganés, pero el niño ya estaba muerto, por lo que fue enviado al Instituto Anatómico Forense.

Aitor era el único lactante que había en la guardería Francia y, según Isidora Fernández, sólo llevaba dos días en el centro.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS