Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los partidos vascos mantienen la unidad frente a HB pese a su enfrentamiento sobre la autodeterminación

El Parlamento vasco aprobó ayer con 38 votos a favor, 23 en contra y 1 en blanco una proclamación de] derecho de autodeterminación de Euskadi, a propuesta conjunta del Partido Nacionalista Vasco (PNV), Eusko Alkartasuna (EA) y Euskadiko Ezkerra (EE). Durante el debate, rodeado de expectación inusual, los grupos parlamentarios polemizaron tanto sobre el contenido de la moción como sobre sus efectos en la lucha contra la violencia. Pese a sus discrepancias, todos los partidos mantuvieron un frente unido ante Herri Batasuna (HB) y descalificaron su estrategia rupturista.

La coalición independentista no participó en la votación final. Sus 13 diputados acudieron a la Cámara por segunda vez en la historia. Nada más terminar los debates, abandonaron el hemiciclo para protestar por la imposibilidad de votar por apartados la proposición no de ley inicial del PNV y EE. En este empeño frustrado recibieron el apoyo del CDS y del Partido Socialista de Euskadi (PSE-PSOE). Se pronunciaron en contra de la propuesta de los tres partidos nacionalistas el PSE, CDS, PP -y el recién nacido Unidad Alavesa. Un voto favorable fue contabilizado en blanco por un error del sistema electrónico.El resultado final fue saludado a las dos y media en punto de la tarde con una prolongada ovación por los diputados de los tres partidos proponentes y gran parte de los invitados y del público, puestos en pie. El debate (le más de tres horas y media no sirvió para conocer argumentos nuevos. Una polémica pública y casi ininterrumpida desde mediados de diciembre había agotado todos los razonamientos.

El bloque nacionalista defendió la propuesta con interpretaciones no siempre coincidentes. Mantuvo en cambio una cuidada estrategia conjunta para dosificar ataques hacia el PSE, tildado en ocasiones de nacionalista español, y hacia la estrategia rupturista de HB. Íñigo Iruin defendió la enmienda a la totalidad de HB, compuesta a base de párrafos entresacados de las propuestas iniciales del PNV y EE, de una parte, y de EA por otra.

"El acuerdo tripartito, al no reclamar de forma explícita una reforma constitucional", añadió, "tiene cerrado el paso al ejercicio de la autodeterminación y se convierte en una estafa política. Julen Guimón (PP) defendió otra enmienda a la totalidad. Insistió en la posibilidad de secesión que implica el ejercicio de la autodeterminación y acusó a los nacionalistas de querer morder la manzana prohibida del paraíso. "Todas las puertas de la autonomía están abiertas en el bloque constitucional", señaló, "menos una, el derecho de secesión".

El primero en defender el acuerdo tripartito fue el secretario general de EE, Kepa Aulestia. El objetivo de la propuesta, según Aulestia, es "devolver a la democracia un principio tantas veces utilizado contra ella". Aulestia negó que HB esté a favor de la autodeterminación. "Quiere imponer su sinrazón a la razón de la inmensa mayoría", explicó. También dirigió críticas al PSE y al Gobierno central, calificando alguna de sus actitudes de irresponsable.

Juan Porres, portavoz de EA, arremetía a renglón seguido contra "el nacionalismo español y sus fantasmas" y calificaba de "espantajo" la tesis de las dos comunidades. "Sólo a ustedes les favorece", indicó a los socialistas, "para mantener a una parte del electorado cautivo por el miedo". Porres reivindicó para la propuesta un sentido democrático profundo frente a las pretensiones de IETA. "Estamos negando", señaló, "a quienes se arrogan la representación completa del pueblo".

Frente a los violentos

Luis Maria Bandrés, del PNV, insistió en la necesidad de arrebatar a los violentos la invocación del derecho de autodeterminación y canalizarlo democráticamente. Negó Bandrés cualquier pretensión de crear un nuevo Estado cerrado y recordó palabras del presidente del Gobierno, Felipe González, para agregar: "Queda muy claro quien esgrime la amenaza". Fernando Buesa, en nombre del grupo socialista, rechazó la autodeterminación en cualquiera de sus versiones y reprochó a los nacionalistas su profunda irresponsabilidad y deslealtad al Estado democrático. Buesa preguntó a los nacionalistas si no es incoherente reservarse desde una institución del Estado, como el Parlamento autonómico, el derecho a poner en cuestión el mismo Estado. "Quiebran ustedes las bases del Estado autonómico".

Las intervenciones de los portavoces pusieron de relieve que la abierta discrepancia en torno a la autodeterminación no va a poner en peligro el pacto político de la mayoría de las formaciones vascas contra ETA. Después de una referencia de Iruin al asesinato de Josu Muguruza y al acuerdo de Ajuria Enea como un intento de criminalizar a H13, los demás portavoces concentraron sus baterías dialécticas sobre la coalición. Aulestia interpretó las palabras de Iruin como una añagaza para acusar a los partidos del bloque democrático del atentado contra el diputado electo. Porres, en tono airado, calificó la muerte de Muguruza de crimen repugnante pero reclamó para quienes condenan todos los crímenes y no sólo algunos la legitimidad en el enjuiciamiento de estos hechos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 16 de febrero de 1990

Más información

  • El Parlamento de Vitoria aprueba la propuesta conjunta de los tres grupos nacionalistas