El pleno
del Congreso convalidó ayer por unanimidad el decreto para el pago de la deuda social a funcionarios. El decreto habilita la apertura de un crédito extraordinario ampliable y con cargo al presupuesto de 1990, por un importe global de 35.000 millones de pesetas, con el que se liquida la paga única de 52.525 pesetas a 700.000 empleados públicos.


























































