O vienes o te vas

El alcalde de Gargantilla firma un documento bajo amenaza de moción de censura

Francisco Pérez González, de la Federación Socialista Madrileña (FSM) y colaborador de la Consejería de Agricultura, llegó a Gargantilla de Lozoya con un documento bajo el brazo. Quería la firma de Pedro Martín, alcalde del Partido Popular, para que éste se comprometiera a asistir a las reuniones del Patronato Madrileño de Areas de Montaña (Pamam), que canaliza las subvenciones de los pueblos de la sierra pobre. El alcalde, que gobierna en minoría, tuvo que optar: o rubricar aquello o sufrir una moción de censura. El socialista se marchó con el documento firmado.

Pedro Martín ha tenido en sus manos durante 12 de sus 58 años la vara de alcalde de Gargantilla, un pueblecito de la llamada sierra pobre de Madrid, de sólo 217 habitantes. La historia del acuerdo forzado con los socialistas comenzó cuando dos de los cuatro concejales que el PP obtuvo en las últimas elecciones municipales consideraron que no tenían tiempo suficiente para atender el ganado y dimitieron. La decisión benefició al PSOE, el partido menos votado, ya que al correr las listas abiertas se hizo con tres de las cinco concejalías.Y fue así como Pedro Martín se vio de pronto gobernando en minoría, aunque en el pueblo nadie se cuestionó su nueva situación. "En Gargantilla", dicen los vecinos, "son las personas y no los partidos quienes consiguen los votos". Y Pedro Martín, que asegura vivir de sus "cuatro vacas", fue el más votado, y además parece haber nacido para representar a sus vecinos. "Yo escucho a todo el mundo antes de hacer algo en el pueblo". Entre calada y calada de su cigarro puro, describe sus éxitos como alcalde entre 1974 y 1979 y desde 1983 hasta hoy: asfaltar las calles y la plaza.

La importancia que el Pamam tiene para estos pueblos la denota el mismo caso de Gargantilla. De los 14 millones de pesetas de que consta su presupuesto municipal, seis proceden de las aportaciones de este organismo, que atraviesa momentos difíciles. En julio del año pasado se celebró una reunión en el Consejo Asesor, asamblea en la que participan los 42 alcaldes de la sierra norte. En ella se aprobó el reglamento de funcionamiento interno del organismo. Sin embargo, la norma sigue en dique seco porque muchos alcaldes se negaron a firmar las actas de la sesión y no han comparecido en posteriores convocatorias.

Individualismo serrano

"El individualismo de los serranos provoca celos entre los diferentes alcaldes por la distribución de las subvenciones", apunta el gerente del Pamam, Fernando Vázquez de Prada, que alude a enemistades atávicas entre los municipios del antiguo señorío de Buitrago. El responsable técnico del Pamam señala que la puesta en marcha del Plan Comarcal de la Sierra Norte, que supone inversiones en la zona del orden de los 2.000 millones de pesetas, se está viendo retrasada por la falta de consenso.De ahí viene la decisión de la visita socialista. Fue el día 4 de febrero. Aparecieron de improviso en Gargantilla el alcalde de Buitrago, el socialista Gustavo de Miguel, y Francisco Pérez González, secretario del PSOE en Buitrago y colaborador del consejero de Agricultura y Cooperación, Virgilio Cano. Según relata Pedro Martín, fue Francisco Pérez el que le pidió, como representante de la FSM, que firmara el documento comprometiéndose a asistir a las reuniones del Pamam. A cambio, el PSOE respetaría la alcaldía y la primera tenencia de alcaldía, en manos de los dos representantes del PP. En el documento se recuerda que existe "mayoría absoluta socialista" en la corporación y se asignan las concejalías de Urbanismo y Cultura, así como el cargo de tesorero, a los tres ediles del PSOE.

"No sé si fue para bien o para mal, pero firmé el documento", puntualiza Pedro Martín, al tiempo que advierte: "Si voy a las reuniones del Pamam sólo será para defender los intereses del pueblo".

La FSM y la consejería que dirige Virgilio Cano ya han expedientado a Francisco Pérez. "Nadie puede subrogarse la representación del partido sin autorización", señala un portavoz de la FSM, al tiempo que califica de "chapucera y poco limpia" la actuación del militante.

"Ya sé que podríamos presentar una moción de censura, pero no vamos a hacerlo", prevenía por su parte el edil socialista Antonio Velasco, quien sentenciaba: "Antes me borraba del PSOE que reñir con mi primo el alcalde"

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 14 de febrero de 1990.