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CONVULSIÓN EN EL ESTE

Las zonas fronterizas

Las llamadas zonas fronterizas de la Unión Soviética ocupan 3.600.000 kilómetros cuadrados (unas seis veces la superficie de España) y en algunas partes se adentran hasta 600 kilómetros en el interior del país, según un informe presentado este mes ante el Comité de Defensa del Soviet Supremo por el presidente del Comité de Seguridad del Estado (KGB), VIadimir Kriuchkov, y el jefe de las tropas fronterizas, general Matrosov. Kriuchkov es partidario de una nueva concepción de estas tropas, que en la URSS están subordinadas al KGB y no al Ejército.La nueva concepción "deberá reflejar el incremento de los intercambios internacionales y la actividad económica bilateral y multilateral en las regiones fronterizas", se dice en el citado informe, según el periódico armenio Kommunist. Por ello, el KGB ha propuesto reducir en 10 veces las zonas fronterizas. Sin embargo, el informe señala que en muchos distritos no han apoyado la propuesta. Las autoridades municipales dicen sentirse más seguras dentro de estas zonas, con más orden y menos furtivos.

Los recientes acontecimientos en la frontera soviética de Azerbaiyán con Irán han dirigido la atención a las tropas fronterizas de la URSS, que actualmente cuentan con algo más de 200.000 efectivos para vigilar 62.000 kilómetros.

La frontera más delicada es la de Afganistán, por donde "se trata de introducir en la URSS armas, drogas, divisas y saboteadores", según Kriuchkov. Le siguen la frontera con Noruega, país con el que la URSS tiene problemas limítrofes, y los límites con Turquía, Irán y China.

La cantidad de distritos militares de las tropas fronterizas ha disminuido en un 50% desde que empezó la perestroika. Actualmente han quedado reducidos a 10. Los generales guardafronteras son 60, lo que es poco comparado con el número de militares con este grado que tiene el Ejército. La principal tarea es detener a los que violan la frontera, según el KGB.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 28 de enero de 1990