Se destinan 3.700 millones para corregir el impacto del TAV entre Madrid y Córdoba

El Ministerio de Transportes, Turismo y Comunicaciones y Renfe invertirán 3.700 millones de pesetas en medidas ambientales correctoras para reparar en lo posible el impacto que están causando las obras del tramo de vía del tren de alta velocidad (TAV) entre Madrid y Córdoba. La Administración establece así las acciones obligatorias que estipula el Real Decreto 1302/86 sobre evaluaciones de impacto ambiental en las obras públicas. El trazado del tramo Madrid-Barcelona no se ha decidido aún y tampoco se han iniciado estudios de impacto ambiental.

En el tramo Madrid-Getafe, de unos 20 kilómetros, gestionado por Renfe, y cuyas obras comenzaron en octubre de 1977, se invertirán 198 millones de pesetas en correcciones ambientales. Según Antonio Fernández Gil, en el estudio del medio físico efectuado se comprobó que éste está ocupado por numerosos vertederos y tiene un alto nivel de degradación, por lo que se recomienda atender sólo a modificaciones topográficas puntuales.El estudio especifica que la vegetación se reduce a cultivos y vegetación residual, salvo en algunas zonas de pinares. Asimismo se aprecia que la existencia de fauna es mínima, excepto en el caso de las avutardas que habitan en la zona de Pinto y los cernícalos que se sitúan en el área de Perales del Río. Según Fernández Gil, en esta zona se llevarán a cabo acciones de protección acústica, basadas sobre todo en pantallas de tipo vegetal, ya que el ferrocarril irá enterrado respecto al nivel normal del terreno. En el resto del tramo se harán hidrosiembras y plantaciones de pinos, álamos y chopos como protección visual. Fernández Gil estima que el impacto acústico para la población será mínimo y que el régimen hidrográfico del río Manzanares apenas se verá afectado. Renfe está estudiando junto con el Ayuntamiento de Getafe la ubicación de distintos pasos a nivel.

Estudios sobre el lince

El director general de Infraestructura del Transporte, Antonio Alcalde, ha declarado que no se van a regatear medios para llevar a cabo las acciones correctoras que sean necesarias tanto durante las obras como una vez finalizadas éstas. Alcaide dijo que han contactado con el Consejo Superior de Investigaciones Científicas para estudiar la población de linces que hay en los montes de Toledo, zona por la que pasará el TAV en su tramo Madrid-Sevilla. "Con esto pretendemos no sólo no perjudicar a la fauna sino producirle beneficios".

En el tramo Getafe-Córdoba, de unos 308 kilómetros, hay tres trazados: uno discurre entre Getafe y Brazatortas (Ciudad Real), y sigue la línea del antiguo ferrocarril Madrid-Badajoz que pasa por terrenos agrícolas y por los Montes de Toledo. El tramo Brazatortas-Alcolea (Córdoba) atraviesa zonas vírgenes del valle de Alcudia y Sierra Morena. En este tramo se han construido 15 túneles, con un total de 15.109 metros, y 17 viaductos, que suponen otros 4.863 metros. En total se removerán 73 millones de metros cúbicos de tierra. Se han levantando terraplenes de hasta 40 metros de altura y realizado desmontes muy amplios. El tramo Alcolea-Córdoba atraviesa una zona semiurbana y sigue la vía del ferrocarril Linares-Córdoba.

Las correcciones ambientales que se harán en este tramo incluyen hidrosiembras, plantaciones y pantallas arbóreas, sobre todo en las áreas donde se han extraído tierras y en los vertederos. También se realizarán, bajo la vía, 182 pasos para animales a lo largo del recorrido. Ernesto Martínez Barón, responsable de este proyecto considera que el impacto acústico será poco importante, porque el tramo no pasa junto a núcleos de población. En el tramo Córdoba- Sevilla, no se realizarán tantas correcciones ambientales, puesto que la vía del TAV irá junto a la ya existente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 22 de enero de 1990.

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