Resta y sigue

La bolsa madrileña no modificó ayer el comportamiento iniciado hace ya media docena de sesiones: goteos, ausencia de dinero, picoteos compradores en valores muy concretos, inhibición de las instituciones, mal comportamiento del sector bancario, volúmenes de contratación más que discretos e indecisión en el mercado continuo. Los habituales del parqué han dejado incluso de examinar. las razones que día tras día restan puntos al índice general. En un ambiente desangelado, tristón, quien puede torna los beneficios de las operaciones a corto plazo, mientras que la mayor parte de los inversores esperan, situados en la renta fija, que el mercado defina una tendencia clara.En la jornada de ayer, la anécdota corrió a cargo de un operador que confundió dos códigos e introdujo en el ordenador una orden de compra sobre títulos de Telefónica a un precio muy por encima del máximo que en ese momento marcaban las matildes. El error dio lugar a que la cotización de Telefónica llegara a subir 21 pesetas. La orden de compra fue anulada.
El mercado continuo, en la sesión vespertina, mejoró ligeramente el panorama, cambió negativo por positivo en los sectores eléctrico, alimentario y de inversión y profundizó los recortes en las constructoras, que tuvieron ayer una mala sesión. Al cierre proseguía la indefinición y la inactividad de una semana que no se recordará precisamente por los acontecimientos producidos en la Plaza de la Lealtad y sí, en todo caso, por las decisiones adoptadas por los organismos que vigilan el mercado.


























































