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Objetivos blandos'

El IRA procura arriesgar lo mínimo cuando ataca objetivos militares en el Reino Unido, por lo que busca lo que en la jerga castrense se califica de objetivos blandos: asequibles y con poca o ninguna capacidad de respuesta. Las bandas militares cumplen idealmente las reglas de un objetivo blando y el atentado de ayer es el último de los realizados contra músicos-soldados por los terroristas del IRA.La más espectacular de estas acciones fue la que, en julio de 1982, costó la vida a siete soldados del Royal Green Jackets que tocaban junto al estanque de Regent's Park. Una bomba estalló bajo el templete a los sones de una melodía de Oliver y provocó el pánico entre los curiosos y turistas que asistían al concierto. Hubo también 28 heridos.

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La táctica se había ensayado con éxito por primera vez tres veranos antes en Bruselas, en cuya Grande Place iban a tocar los músicos del Duke of Edimburgh Royal Regiment. Cuatro soldados y 12 civiles resultaron heridos.

En enero de 1981 y en marzo de 1988, fueron evitados sendos asaltos contra otras tantas bandas entre Londres y Gibraltar. En la capital británica, cuando tres soldados descubrieron un artefacto dirigido contra los músicos de la Banda Central de la RAF poco antes de que hiciera explosión. Los músicos se pusieron a salvo, pero el cuartel de Uxbridge resultó dañado. En la colonia, los soldados del grupo antiterrorista SAS abatieron en una emboscada a tres miembros de un comando activo del IRA que planeaba hacer estallar un coche cargado de explosivos contra la banda del Royal Anglican Regiment que iba a poner música a la ceremonia semanal del cambio de la guardia ante el palacio del gobernador.

El Ejército profesional británico tiene 2.500 soldados destinados en 81 bandas musicales, cuyo mantenimiento le costó el año pasado 62 millones de libras (unos 12.000 millones de pesetas). "Antes que músicos son soldados", señala una fuente del Ministerio de Defensa. Soldados, pero con escasas obligaciones extramusícales: guardar los cuarteles cuando el regimiento al que pertenecen está fuera. En tiempos de guerra, los músicos se tornan camilleros.

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