Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
LA ANTICIPACIÓN DE LAS LEGISLATIVAS

Posada fue elegido presidente de Castilla y León con los votos del CDS y los populares

Jesús Posada Moreno, de 44 años, procurador regional del Partido Popular por Soria, fue elegido ayer presidente del Ejecutivo castellano-leonés por mayoría absoluta del legislativo regional al contar con los 33 votos del Partido Popular (PP) y los 19 del CDS. Los 32 procuradores socialistas votaron en contra. Precisamente ayer, un empresario leonés presentó una querella criminal contra Posada por un presunto delito de prevaricación en relación con la licencia dada para explotar una estación de autobuses.

Posada, que en los últimos dos días ha expuesto ante el Parlamento regional su programa de gobierno para los próximos dos años, anunció en su declaración de intenciones que "seguirá la línea trazada por su antecesor, José María Aznar". Asimismo, anunció que abogará por mantener el protagonismo nacional de Castilla y León para conseguir un aumento del techo competencial de la comunidad.Durante las sesiones de investidura del nuevo presidente, la oposición socialista en las Cortes criticó durantemente la gestión de los dos años de gobierno de los conservadores en Castilla y León, y llegó a manifestar que el nuevo programa es "pobre, vacío y reaccionario". Juan José Laborda, portavoz socialista, manifestó en el transcurso de los debates, que "con esta Administración se explica nuestra situación económica, ya que estamos a la cola del desarrollo y la creación de empleo y nuestro crecimiento es del 1% mientras que en el resto de las comunidades es del 7%".

Por su parte, el CDS, grupo que gobierna en coalición con el PP, manifiesta su intención de "apoyar al Gobierno Jesús Posada porque ha renunciado a parte de su programa para formar una alternativa común y sacar adelante esta comunidad en contra del Gobierno socialista". Los centristas señalaron también que "no será fácil por los continuos impedimentos del Gobierno central" y solicitaron al nuevo presidente castellano-leonés, una atención especial "al fomento de las estructuras comerciales, al plan de empleo rural y a la necesidad de asumir nuevas competencias en sanidad y educación".

En el transcurso de la sesión de investidura y dentro del clima de euforia que vivían populares y centristas se conoció la noticia de la presentación de la denuncia del empresario leonés Bernardo de Prado contra Jesús Posada por un presunto delito de prevaricación en la concesión de las obras de la estación de autobuses de la capital leonesa, cuando él era consejero de Fomento en el Gobierno de José María Aznar.

Intenciones de Aznar

Por otra, parte, José María Aznar, candidato del PP a la presidencia del Gobierno, manifestó, una vez finalizada la investidura del nuevo presidente de Castilla y León, que su partido comenzará en Valladolid la campaña, electoral y la cerrará en alguna de las provincias de Castilla y León. El candidato del Pailido Popular manifestó que piensa pedir a los ciudadanos "toda su confianza para un proyecto político que no solamente se ha de aplicar en los años ochenta sino que tendrá como objetivo los noventa, buscando que España, sea la cabeza de Europa y no la cola".

En otro orden de cosas, el candidato conservador manifestá que la economía nacional "ni va tan bien como dicen unos ni tan mal como dicen otros, pero también es cierto que el Gobierno ha perdido toda capacidad de dirección sobre ella". Respecto a otras cuestiones, Aznar señaló sobre el terrorismo que "con los asesinos nunca se puede sentar uno a negociar, ni en Argel, ni en Venezuela, ni en Madrid, ni en ningún sitio".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 16 de septiembre de 1989

Más información

  • José María Aznar iniciará la campaña electoral en Valladolid