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CARTAS AL DIRECTOR

Obligatoriedad sindical

Ortuella, Vizcaya.

Habiendo a parecido en el periódico EL PAÍS cierta información contenciosa, según la cual UGT desea poner en práctica la sindicación obligatoria de los trabajadores en la empresa, y dado el derecho de réplica, quiero exteriorizar mi repulsa a tan mezquina y condenable idea, ya que de llevarse a cabo entraríamos en la práctica y vida del detestable sindicalismo verticalista impuesto en los pasados años dictatoriales.Al señor malpensante de esta nefasta idea no parece importarle demasiado dónde radica la apatía e indiferencia de los trabajadores por sindicarse, analizar qué se les ofrece, en qué participan y qué soberanía tienen a la hora de resolver sus problemas.

Sepa, pues, que el desencanto cunde en la escasa participación, ya que sus asuntos se suelen resolver desde la cúspide y no desde la base, anulándose, pues, la autonomía y el derecho a la autodeterminación y que, por tanto, se sienten desplazados, se les convierte en marionetas dirigidas por intereses ajenos, viendo en el sindicalismo un engranaje institucional del Estado.

Sin entrar en consideraciones sobre si resulta o es arcaico el actual sindicalismo y no atrae ni apetece a los currelas, puesto que la afiliación está por debajo del 20%. de la población activa, considero peligrosa e impositiva tal medida calificada de libertad del trabajador" para el fortalecimiento del sindicato y defender con eficacia sus propios intereses, palabras éstas de Saracíbar en El Correo Español.

Mucho me sorprende oír o leer proposiciones tan retorcidas, cuando tanto se tiene en boca las palabras democracia y libertad, y más cuando salen de boca y mentes medianamente cultivadas y opuestas, según ellos, a toda clase de imposiciones, sin querer tener en cuenta que la carencia y el desprestigio han motivado el desencanto de los trabajadores, sintiéndose huérfanos y desheredados de tal medio como arma para su defensa.

Vemos, pues, la falta de atracción y gancho, y, por tanto, casi innecesario para muchos, dado el adiestramiento y casi estrangulación que sufren los que son parte y juez del problema. El uso y abuso de privilegios por parte

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Obligatoriedad sindical

Viene de la página anteriorde popes, la burocracia en alza, las subvenciones estatales y otros pormenores son faro importante para observar y reconocer que el sindicalismo está obligado a dar un giro de 90 grados para asegurar su supervivencia y ser atractivo para ser el verdadero motor impulsor de la transformación de la sociedad y no mendigante de puras migajas.

Centrémonos, pues, en encontrar fórmulas atrayentes y no impositivas o dictatoriales, crezcamos con nuestras fuerzas y medios para poder encuadrar a la clase obrera, dotándola de información y conciencia sin manipularla en ningún momento y sin alienar en ningún caso la capacidad de participación en sus problemas, por ser éstos muy de ella.- Luis Obregón Adrián.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 10 de septiembre de 1989

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