Los ecologistas urgen al alcalde de Pozuelo para que amplíe en 300 hectáreas la Casa de Campo

Los escombros ganan cada día más terreno a la Casa de Campo. Una zona de 300 hectáreas dentro del término municipal de Pozuelo, reservada para ampliar el mayor parque de Madrid, lleva esperando seis años la reforestación. La Federación de Grupos de Defensa de la Naturaleza (CODA) ha urgido al Ayuntamiento de Pozuelo para que plante árboles y "ponga fin al estrangulamiento de la Casa de Campo". El alcalde, José Martín Crespo, del PP, afirma que no puede reforestar sin la ayuda económica de la Comunidad de Madrid.

Los camioneros de la zona se mueven a golpes de walkies-talkies. "Se avisan unos a otros en cuanto abren una nueva entrada al solar y en un par de horas ha surgido un nuevo vertedero pirata", afirma José Martín Crespo, que reconoce que los basureros ilegales escapan a su control. "Se hacen zanjas y terraplenes y se vigila la zona, pero los camiones siguen entrando".Los argumentos del alcalde le suenan a "excusa fácil" a Santiago Martín Barajas, portavoz de la CODA. "Están permitiendo que se deteriore un terreno muy valioso sobre el que no costaría mucho plantar. Si siguen creciendo los escombros y se sigue practicando el moto cross en la zona va a ser mucho más difícil reforestar".

La mayor parte de las 300 hectáreas previstas para la ampliación de la Casa de Campo (cerca de tres veces el parque del Retiro) se encuentran junto al arroyo de Antequina, en un amplio solar colindante con el muro que protege el parque. El resto del terreno pendiente de reforestación forma una especie de corredor verde que enlaza directamente con los encinares de Boadilla y con el monte de El Pilar.

Ampliación vital

Los ecologistas afirman que esta ampliación es vital para la Casa de Campo, y así lo han hecho ver en una carta dirigida al alcalde. "Se trata de impedir que el parque acabe estrangulado por las construcciones", afirma Santiago Martín Barajas, "y al mismo tiempo evitar su aislamiento genético".Los terrenos sobre los que está prevista la ampliación de la Casa de Campo llegaron a manos del Ayuntamiento de Pozuelo hace años por cesión de suelo. A cambio se dio vía libre a una de las mayores operaciones urbanísticas de la zona oeste. Las cerca de 7.000 viviendas de la urbanización Casa de Campo crecen día a día, mientras el crecimiento del parque lleva años congelado.

Los ecologistas acusan al Ayuntamiento de haber intentado urbanizar también el solar reservado para el parque. "No es cierto", alega Martín Crespo "Aunque es probable que la ampliación del campus universitario de Somosaguas y el equipamiento social del barrio de Húmera arañen terreno".

El alcalde insiste en que él es el primer interesado en ampliar la Casa de Campo: "Hace más de un año dirigí una carta al Gobierno regional para pedir que nos echaran una mano porque una operación como esta es supramunicipal y afecta en gran parte al municipio de Madrid. Para hacer algo bien hecho, que no sea simplemente el plantar árboles, hacen falta unos 1.000 millones".

Pero la Comunidad de Madrid no parece estar dispuesta a poner dinero de su bolsillo. "El vecino de Entrevías no puede pagar el ocio del habitante de Pozuelo, que tiene una de las rentas más altas de España", afirma el viceconsejero de Política Territorial, Jesús Morón. "Con todo lo que el Ayuntamiento ha obtenido en la urbanización Casa de Campo, tiene dinero de sobra para los 100 millones que costaría reforestar la zona".

La Comunidad pretende urgir al Ayuntamiento para que ponga manos a la obra. La Consejería de Política Territorial tampoco accederá al cambio de calificación del suelo para permitir construcción alguna en esta zona.

Mientras, el alcalde afirma que sigue esperando una respuesta del Gobierno regional. "Estoy dispuesto a sentarme con quien sea para hablar del tema, pero no tengo de momento ningún compromiso que me obligue a reforestar. En Madrid hay decenas de solares calificados como zona verde que llevan muchos más años esperando a que se haga un parque".

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 27 de agosto de 1989.