Paraguay, dispuesto a facilitar la extradición de Hellín

El Gobierno paraguayo, según informaron portavoces oficiales del Departamento de Policía y del Ministerio de Justicia de este país, colaborará estrechamente con las autoridades españolas para favorecer la extradición del ultraderechista Emilio Hellín Moro, refugiado y protegido en Paraguay desde febrero de 1987. Hellín, condenado a 43 años por el asesinato de Yolanda González y huido de España a Paraguay, ingresó ayer en la prisión de Tacumbú, cerca de Asunción mientras el juez encargado del caso, Teodoro Rodríguez Boecio, estudia su extradición.

El asesino de la joven Yolanda González, detenido el pasado domingo por la policía paraguaya en el puesto fronterizo de Puerto Falcón, aseguró a la policía que salió de Paraguay a Foz de Iguazú (Brasil), desde pasó a Montevideo (Uruguay) y de allí por tierra argentina hasta Clorinda, donde iba a intentar encontrarse con sus familiares. Sin embargo, el portavoz del departamento de investigaciones de la policía, Oswaldo Palacios, explicó que los servicios paraguayos no tienen constancia de tales movimientos, que están siendo investigados. Según este portavoz la vigilancia organizada en torno al ultraderechista español detectó que éste pensaba reunirse con su familia en la localidad argentina de Clorinda, adonde debía llegar o el puesto fronterizo paraguayo de Puerto Falcón, donde la policía le detuvo antes de que cruzara la frontera.

Interpol y Exteriores

El viernes pasado, dos días antes de que Hellín fuera detenido, la Embajada española en Asunción recibía a través del Ministerio de Asuntos Exteriores español toda la documentación judicial de cara a su extradición. Según el acuerdo de extradición entre ambos países, que data del 23 de junio de 1919, los diplomáticos pueden solicitar la detención preventiva de un súbdito español con fines de extradición. Por ese motivo el Ministerio de Asuntos Exteriores ordenó el 6 de julio pasado a su embajada en Paraguay una instrucción de detención que la representación diplomática remitió inmediatamente a las autoridades paraguayas. Por un segundo canal, el Ministerio del Interior a través de Interpol, cursaba ese día una orden de búsqueda y captura internacional que también llegaba a las autoridades de este país. Posteriormente el Gobierno español solicitó a la Audiencia Nacional todos los documentos para pedir la extradición del ultraderechista una vez que fuera detenido. Esos docume ntos llegaron dos días antes de su arresto en Puerto Falcón (Paraguay), lo que hace suponer que las autoridades de ambos países habrían concertado intensificar la búsqueda del ultraderechista huido de España durante un permiso penitenciario.

Mientras tanto algunos familiares del asesino de Yolanda González ya se encuentran en Asunción para seguir de cerca el proceso judicial de extradición, que según el acuerdo bilateral no permite, una detención preventiva superior a los dos meses.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 08 de agosto de 1989.

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