"Chérvere" para cuatro gatos
Fue una pena. Muy pocos, casi nadie, acudieron a escuchar a Ray Barreto, máximo representante de la primera generación de salseros latinos nacidos en Nueva York; acompañante con sus congas de grandes del jazz como Roy Haynes, Max Roach, Cannonball Adderley y Charlie Parker; director de orquesta desde 1961 y uno de los primeros que fundió raíces africanas con ritmos latinos.Era la apertura musical de Los Veranos de la Villa. Ray Barreto y la cubana Miriam Bayard pagaron los platos rotos. Un total de 18 personas en el escenario y pocos más en el cemento, moviendo la cintura. El percusionista neoyorkino presentó su último disco -"se publicará en América dentro de tres semanas y en España dentro de tres años" dijo, explicando llanamente la situación de la salsa en nuestro país.
Ray Barreto y Miriam Bayard
Auditorio de la Casa de Campo.Madrid, 6 de julio.
Miriam Bayard tiene la escuela cabaretera de Tropicana. Mucho diálogo e improvisaciones de sus ocho músicos y bailarinas. Barreto y Bayard dieron un buen programa desperdiciado. Fue chevere para cuatro gatos.


























































