GENTE
Jesús García Villoslada
delegado del Gobierno en Navarra, tuvo que aceptar de buen grado la prohibición que le hizo ayer en Pamplona un policía municipal cuando le impidió el paso por la calle de la Estafeta, alegando que la citada calle tenía que estar despejada para el encierro de los Sanfermines. García Villoslada le explicó al policía municipal que solo necesitaba caminar unos metros para llegar al edificio desde el que quería contemplar el encierro. Sin embargo, el agente le recordó que no se podía andar por la Estafeta cuando la despejan y que por ser una autoridad no era oportuno dar un mal ejemplo. Ante los sólidos argumentos del policía municipal, García Villoslada decidió volver sobre sus pasos y alejarse.


























































