El acusado de la muerte de una niña en Reus había huido de un psiquiátrico

, El presunto homicida de la niña de seis años Meritxell Palomino Seró, asesinada de 12 puñaladas en la noche del martes en Reus (Tarragona), se había escapado del centro psiquiátrico en el que recibía atención médica.

A las ocho de la tarde del martes, Meritxell tomaba un helado en la terraza del café Casino de Reus, en compañía de su tía, María Dolors Seró. La niña se dirigió a los lavabos del café, adonde, según las primeras hipótesis, la siguió Jordi Ornosa Gené, de 21 años. Uno de los empleados del local, cuyo despacho linda con los servicios, oyó los gritos de la niña, salió y la encontró ensangrentada y tendida en el suelo, mientras Ornosa huía hacia la salida.

A su paso junto a la barra, uno de los camareros fue alertado para que le detuviera. Tras un forcejeo consiguió escapar, pero a unos 100 metros logró alcanzarle sin que el presunto homicida ofreciera más resistencia. En el momento de la detención, el joven portaba un cuchillo de cocina.

La niña fue conducida al hospital de Sant Joan aún con vida, pero falleció a la una de la madrugada después de cuatro horas de intervención quirúrgica.

El camarero que detuvo a Ornosa afirmó ayer: "Este chico no está bien". "Le había visto alguna vez por la plaza, pero nunca había entrado en el local", añadió. El médico que atiende a Ornosa en el Instituto Psiquiátrico Pere Mata, el doctor García Ibáñez, reconoció que este se encontraba recibiendo tratamiento, pero no quiso dar más detalles, amparándose en el secreto profesional. Según la versión de la policía, Ornosa había huido del centro médico recientemente. A este respecto, el director del Pere Mata se limitó a contestar: "Esto no es una prisión".

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 14 de junio de 1989.

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