Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Culto, pianista e inexperto en el partido

Sosuke Uno es un hombre culto, experto en temas internacionales, pero sin experiencia en la gestión de partido. Desde ayer, este político de 66 años, de dentadura de conejo y con un extraño tupé blanco, es presidente de la primera formación política de Japón y también primer ministro.La elección ha causado sorpresa hasta en él mismo, y se debe en buena parte a que Sosuke Uno no está vinculado con el escándalo Recruit -aunque ayer trascendió que el presidente de uno de los grupos de respaldo político a Uno compró en 1987 10.000 acciones de Recruit Cosmos- Por otro lado, su dominio de los temas internacionales le permite afrontar mejor que cualquier otro candidato la participación en la cumbre de los siete países más industrializados que se celebrará el próximo mes en París.

Algunos observadores opinan que la permanencia de Uno al frente del Gobierno japonés puede ser breve, hasta el punto incluso de que tenga que dimitir después de las elecciones en la Cámara alta del próximo 23 de julio si el Partido Liberal Democrático japonés (PLD), como apuntan los pronósticos, sufre un gran descalabro.

Otros señalan que puede durar en el cargo hasta octubre, mes en el que los liberales celebrarán su congreso bianual. Y otros, finalmente, subrayan que las decisiones del nuevo primer ministro pueden estar manejadas en la sombra por Yasuhiro Nakasone, a pesar de que éste ha abandonado la facción que lideraba, y de la que era miembro Uno, y también el partido.

Uno es amante de la música, toca el piano y la armónica, le gusta pintar y ha escrito varias novelas. Una de ellas, que ha sido llevada al cine, está basada en su experiencia en un campo de trabajo en Siberia durante dos años después de la guerra. Hijo de un fabricante de sake de Muriyama, en la provincia de Shiga, Uno era el ministro más rico del Gabinete de Takeshita. Desde finales de 1987 ocupaba la cartera de Exteriores.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de junio de 1989