Monísimos
Con El gran Gatsby hemos topado. Un éxito de peluquería y sastrería diabólicamente perpetrado en el cenit de la moda retro. La película rindió en taquilla de maravilla, reafirmó el potencial artístico de Robert Redford (engominado hasta los mismísimos sabañones; por cierto, sería curioso ver a Alan Ladd en ese mismo papel, en la versión de 1949 de Elliott Nugent, que ya tenía apellido de crema de abrillantar) y enfureció a los puristas de la letra de Scott Fitzgerald que no vieron más que trajes impecables y prosa light.En efecto, las burbujas del espumoso andan en El gran Gatsby, pese a tener un director potable, Jack Clayton -que tan bien entendió a James en su versión de Otra vuelta de tuerca, acá llamada Suspense, allá The innocents-, actores de primera fila, un operador capaz como Douglas Slocombe -un veterano de gran talla, que todavía corre por ahí, poniendo luz a Indiana Jones, por ejemplo- e impecables dirección artística y vestuario. Una vez más, la calidad del equipo técnico y el elenco artístico demuestra no ser suficiente para redondear el producto, que, con todo, tiene lujo y se deja ver sin bostezos.
La otra película del día, esa joya llamada El maquinista de la General, se comenta en otra información de esta misma página.
El Gran Gatsby se emite hoy por TVE-1 a las 22.20.


























































