La indefinición urbanística continua en 80 Ayuntamientos de la región madrileña

La ciudad de Madrid celebrará en marzo el cuarto aniversario de vigencia de su Plan General de Ordenación. Con tal motivo, varias comisiones estudian su nivel de cumplimiento y sus posibles revisiones. Pero mientras esto ocurre en la capital, cerca de 80 localidades de la provincia carecen todavía de un planeamiento actualizado. En la mayor parte de estos municipios la actividad inmobiliaria se rige por normas antiguas que potencian la indefinición, la indisciplina, el impacto estético y medioambiental y el libre albedrío de los alcaldes.

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La Comunidad de Madrid pretende este año acelerar la redacción de los planes de 25 municipios -en 40 más ya están en marcha- y endurecer la política de protección del patrimonio arquitectónico y natural. No haber revisado el planeamiento puede significar que estén en vigor normas urbanísticas de hace varias décadas, y por tanto poco ajustadas a la realidad de un municipio."Los viejos planeamientos eran muy indefinidos, lo que obligaba a los ayuntamientos a continuas interpretaciones. Además, preveían la construcción de viviendas de forma incontrolada sin contemplar reservas de suelo para equipamientos", explica José María Ezquiaga, director general de urbanismo.

A tenor de los viejos planes, dos tercios de la provincia de Madrid deberían estar urbanizados. "El planeamiento antiguo dejaba a la sierra de Madrid el papel de segunda residencia de los habitantes de la capital. El terreno urbanizable era excesivo y las normas no contemplaban ninguna protección del entorno, ni de la identidad de los pueblos", explica José María Ezquiaga.

Y, sin embargo, la mayor parte de los pueblos de la sierra no han procedido a la revisión de su planeamiento. ¿Causas? "Algunos, dado su pequeño tamaño, no teneían capacidad como para redactar unas normas. En otros casos, los propios alcaldes consideraban que si se manejaban con las viejas normas podían tener más libertad", afirma el director general de Urbanismo.

El sobrecrecimiento previsto en muchos términos municipales ha tenido que ser controlado por la Comunidad de Madrid suspendiendo la actividad inmobiliaria y descalificando parte del suelo urbanizable previsto. Las últimas suspensiones de planeamiento se han producido en las poblaciones de Villalvilla y Galapagar. "En Galapagar tuvimos que actuar porque el pueblo se estaba sobredim en sion ando", afirma Ezquiaga.

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Como remedio, la Comunidad, además de subvencionar la redacción de planes de ordenación a los pueblos que carecen de él, ultima estos días un proyecto para la protección del patrimonio urbanístico, arqueológico y natural de la región. El catálogo que se habrá de tener en el momento de revisar un planeamiento urbanístico permitirá incluso el derribo de todos aquellos edificios que no respeten el entorno natural o arquitectónico de los municipios. "Aunque sea una política de corte duro y proteccionista, la conservación de los ambientes rurales es necesaria para salvaguardar la identidad de los pueblos", explica Rodolfo García Pablos, director general de Arquitectura.

Los catálogos de protección se han realizado ya para 60 municipios de la provincia y están en proceso de redacción 25 más, entre ellos el de San Lorenzo de El Escorial. La protección abarca no sólo a edificios concretos, sino también a la mayor parte de los cascos antiguos. "No por la importancia arquitectónica que puedan tener las construcciones que los integran, sino porque en los cascos antiguos está la personalidad de los municipios", afirma García Pablos.

El Gobierno regional también se ha propuesto este año reforzar las inspecciones de lugares y parajes pertenecientes a ayuntamientos con escasos recursos humanos y económicos.

Graves secuelas

En la región madrileña, mientras tanto, se padecen los efectos de los años de indefinición. En Humanes la aprobación de un plan de ordenación urbanística parece dificil hasta que no se encuentre la solución a la gran cantidad de naves industriales de todo tipo que se han ido instalando en terreno rústico y que se han construido sin los más mínimos servicios.

En otros municipios de la provincia han florecido las urbanizaciones dispersas por el campo y sin infraestructura, como en la zona sureste de la provincia, donde todavía unos 15 municipios carecen de un planeamiento actualizado.

"Las urbanizaciones ilegales crecieron al amparo de las lagunas existentes en los viejos planeamientos". Importantes parajes naturales de la región, como La Pedriza, también fueron urbanizados con el consentimiento de planes generales, como el de Manzanares, que hoy todavía está en vigor.

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