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China recibe a Shevardnadze con fuertes ataques en la Prensa contra Mao Zedong

La política de Mao Zedong en sus últimos años fue "mina política de estupidización del pueblo"; su marxismo no era sino "el dogmatismo más acérrimo de Stalin", y el reflejo de todo esto en la economía consistió en creer que "mientras más pobre fuera uno, más revolucionario sería". Con estos ataques en toda regla a la política del Gran Timonel, la Prensa comunista china dio la bienvenida a Edvard Shevardnadze, el ministro de Asuntos Exteriores soviético, llegado el miércoles a Pekín para fijar la fecha de una cumbre que marcará la reconciliación entre los dos gigantes comunistas después de 30 años de ruptura.

Tales propósitos, publicados el jueves en el diario Claridad (Guangining), por Li Rui (biógrafo de Mao), dan cuenta de las discusiones que tuvieron lugar en la comisión de historia del Comité Central del Partido Comunista Chino, publicadas por la editorial Primaveras y Otoños bajo el título Los últimos años de Mao Zedong. Esta obra representa un cambio con respecto a la política adoptada en los últimos años por el régimen, consistente en dejar olvidado a Mao, sin atacarlo directamente.La política de negación parecía destinada a durar, y el propio Deng Xiaoping, que sufrió purgas en dos ocasiones durante la vida del Gran Timonel, había declarado que "nunca permitiría que se hiciera con Mao lo mismo que la URSS hizo con Stalin", aludiendo a las violentas críticas formuladas contra este último, tras su muerte, en la Unión Soviética.

Pero, según el editorialista de CIaridad, la evolución de los últimos años de Mao "está íntimamente relacionada con el avance de nuestra reforma y apertura". Claridad advierte, asimismo: "El hoy proviene del ayer, y el ayer influencia al hoy". La iconoclastia del texto salva sin embargo dos puntos del accionar de Mao en sus últimos años: la independencia en las relaciones internacionales y la oposición a la ideología hegenionista. Esto también puede estar destinado a Shevardnaze, queriendo significarle que la pelea que separó a los dos grandes del comunismo no debe ser cargada únicamente en la cuenta de uno de ellos. Shevardnadze y su homólogo chino, Qían Qichen, sostuvieron ayer su primera entrevista en Pekín para determinar la fecha y agenda de la cumbre entre Gorbachov y Deng Xiaoping, que se realizará en Pekín en abril o mayo de este año.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 3 de febrero de 1989

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