México establece un impuesto del 2% para combatir el fraude fiscal

El Gobierno mexicano ha establecido un impuesto fijo del 2% de los activos netos de las empresas con el fin de combatir el fraude fiscal. De esta manera se trata de sancionar a un 71% de empresarios que presentan sus declaraciones de renta con pérdidas y que no cotizan a Hacienda.
Las organizaciones empresariales han puesto el grito en el cielo y han amenazado con recurrir a los tribunales para intentar la eliminación de ese impuesto. El presidente de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Eduardo García Suárez, ha calificado el impuesto del 2% de "expropiatorio" y ha animado a los empresarios a que presenten recursos de amparo ante el Tribunal Supremo.
Los empresarios consideran que esta carga impositiva desestimula la inversión, y han pedido al Parlamento que derogue la ley y la devuelva al Gobierno. Los diputados del gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI) y de la izquierda del Frente Democrático Nacional (FDN) han mostrado, sin embargo, su apoyo a la medida del Ejecutivo.
La Secretaría de Hacienda, por boca del subsecretario de Ingresos, Franciso Gil, ha explicado que el impuesto tiene por objeto que "aquellas empresas que, mediante la evasión o elusión fiscal, habían logrado reducir o eliminar su impuesto sobre la renta, ahora tendrán que pagar al menos este nuevo gravámen".
El portavoz gubernamental dijo que se tienen detectadas un 71% de empresas que desde hace cinco o diez años presentan declaraciones en cero y añadió que "no es creíble que una empresa opere tanto tiempo con pérdidas o con declaraciones en cero".
El Gobierno de Carlos Salinas, que también estudia medidas contra los responsables del crash bursátil de 1987.


























































