Crioterapia, una técnica para la destrucción de las hemorroides

El agrandamiento de las almohadillas vasculares que existen en la región anal, conocido como hemorroides, es un trastorno que nos afecta prácticamente a todos los seres humanos en algún momento de nuestra vida, aunque no suele provocar molestias importantes. A pesar de la benignidad de las hemorroides, alrededor del 25% al 30% de los adultos en el mundo occidental sufre complicaciones de esta dolencia lo suficientemente importantes como para consultar al médico.El estreñimiento crónico, el sedentarismo, el alcohol, las especias y los picantes son algunas de las circunstancias que favorecen su aparición. La herencia, el embarazo y las profesiones en las que se permanece durante mucho tiempo de pie son situaciones que inducen su aparición.

Aunque muchos casos de hemorroides se iremedian, al menos pasajeramente, con medidas muy sencillas, algunos sujetos deben someterse a tratamientos médicos algo más complejos, como la ciruela o la utilización local del frío (crioterapia).

El avánce tecnológico en el campo de la medicina ha provisto a los profesionales sanitarios de un arsenal terapéutico muy variado en la lucha contra las hemorroides. La crioterapia, que consiste en la eliminación del tejido hemorroidal por medio del frío, es una de las técnicas más cómodas para el paciente en el tratamiento.

Este método, según el doctor Germán Vázquez, del Centro Proctológico San Juan de la Cruz de Madrid y uno de los pioneros del mismo en nuestro país, utiliza protóxido de nitrógeno a baja presión, para alcanzar temperaturas de hasta 80 grados bajo cero. La baja temperatura alcanzada deja sin riego sanguineo a las hemorroides, que resultan así destruidas, además que hace innecesaria la utilización de anestesia durante la intervención.

La aplicación de la crioterapia se realiza siempre ambulatoriamente y no requiere ningún tipo de preparación. Habitualmente, prosigue este médico, la técnica suele llevarse a cabo en dos sesiones de apenas un minuto de duración, con un intervalo aproximado de una semana. La recuperación es inmediata, y el paciente puede incorporarse a su actividad habitual sin guardar reposo. En la experiencia del equipo del doctor Vázquez, con más de 500 casos intervenidos, las complicaciones de la técnica son escasas y no existen contraindicaciones para la misma.

Por otra parte, "aunque hasta la fecha no hemos tenido ninguna reincidencia, no se puede descartar esta posibilidad". En las hemorroides de grado avanzado, sin embargo, la cirugía podría ser inevitable. A pesar de ello, según los proctólogos, la cirugía de las hemorroides presenta en la actualidad un gran nivel de seguridad en los resultados e indolencia en su realización.

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