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Felipe González no declarará en ningún caso en el sumario de los GAL

El presidente del Gobierno, Felipe González, no tendrá definitivamente que declarar en el sumario de los GAL. El juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón ha rechazado el recurso presentado por Fernando Salas ' abogado que ejerce la acción popular en el caso, por los mismos motivos por los que ya lo rechazó el pasado 26 de diciembre.El magistrado consideró entonces que el testimonio de González sería "inútil al fin que persigue la instrucción" y "perjudicial ( ... ) por cuanto desvía el análisis jurídico ( ... ) que debe tener este sumario". Garzón, además, requería al presidente del Gobierno para que tuviera "mesura y rigor" en las declaraciones sobre el caso y le recordaba su obligación de denunciar la existencia de cualquier delito del que tuviera conocimiento.

La decisión del magistrado es definitiva, ya que la acción popular sólo había presentado recurso de reforma y no de apelación, por lo que la sala no tiene que pronunciarse sobre la oportunidad de la declaración del presidente del Gobierno.

Felipe González había afirmado en una conferencia de prensa celebrada en la Moncloa que tenía datos de que una persona se había reunido con miembros de Herri Batasuna y testigos en la causa para preparar la declaración de estos últimos en contra de los dos policías procesados, José Amedo y Michel Domínguez.

Al parecer, estos testigos a los que se refería Felipe González eran Inmaculada Pérez y María Ángeles Balsategui, que por aquellos días habían declarado en el sumario de los GAL. Las dos mujeres, que habían mantenido relaciones sentimentales con Amedo y con Michel Domínguez, respectivamente, testificaron que los dos policías habían preparado por su cuenta el último atentado reivindicado por los GAL, en el que resultó muerto el refugiado vasco Juan Carlos García Goena.

La ex novia de Amedo puntualizó que la bomba que mató a García Goena estuvo en su casa y que los policías habían organizado el crimen porque estaban molestos con sus superiores, de los que pensaban que habían dejado de apoyarles.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 13 de enero de 1989