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Macosa, la 'bisagra'

La ubicuidad de Macosa en su doble papel de socio de Alsthom en MTM y de Siemens en la oferta presentada por el consorcio alemán representa la clave para entender el alcance real de la adjudicación decidida ayer. Si bien desde el punto de vista del cliente (Renfe), se trata de una contratación repartida, desde el punto industrial Alsthom es la ganadora del contrato, toda vez que gran parte de las locomotoras encargadas al consorcio serán subcontratadas en instalaciones industriales que pasarán a ser filiales de Alsthom. "En términos reales, las empresas adscritas a Alsthom facturarán alrededor de 70.000 millones de los 85.500 millones de pesetas presupuestados por Renfe en el contrato del siglo", comentaban fuentes oficiales.

En efecto, las locomotoras que se fabricarán en España y que debe entregar Siemens a Renfe supondrán ingresos efectivos para la futura filial de Alsthom en España, propietaria de las factorías actuales de Macosa. Además, Siemens tiene el compromiso de subcontratar un 60% de la producción de los motores que incorporarán las futuras locomotoras a la firma Cenemesa, que también pasará a la órbita de la empresa multinacional francesa. Tan sólo las primeras locomotoras -un mínimo de 10- serán fabricadas por el consorcio alemán en la RFA. En el mejor de los casos, otras 20 podrían ser producidas por las empresas germanas en España. A cambio, y como compensación, Renfe contrataría con Siemens la compra de otros 24 trenes de cercanías.

Mercado potencial

En conclusión, el Gobierno ha evitado que Siemens se quedara fuera del contrato, pero ha destinado la mayor parte del mismo a Alsthom. En el fondo, la adjudicación que ayer se hizo efectiva era la misma que estaba preparada para el pasado 21 de octubre, cuando se decidió aplazar la resolución ante el estudio sobre el nuevo ancho de vía ferroviaria. La diferencia es que entonces no estaba "amarrada" la reestructuración del sector ferroviario español por la sencilla razón de que Alsthom exigía la totalidad del contrato para asumir el riesgo industrial de comprar MTM y Ateinsa.Al final, y después de dos meses de negociaciones, la multinacional francesa se ha avenido a razones, entre otros motivos porque también la adaptación de la vía al stándard europeo ha supuesto una ampliación del Plan de Transporte Ferroviario (PTF) que se traduce en un mercado potencial. Para Alsthom -y también para Siemens- el contrato del siglo no es más que el aperitivo de la tarta que representa el programa de modernización del ferrocarril para el año 2000.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 24 de diciembre de 1988